Varón de 21 años, oriundo de la provincia de Buenos Aires, con el antecedente de infección por VIH adquirida por transmisión vertical, y abandono de varios tratamientos antirretrovirales de gran actividad (TARGA). Se internó por un síndrome febril de tres semanas de evolución, asociado a tos y pérdida de peso de aproximadamente 10 kg.
Al examen físico el paciente se encontraba febril, en regular estado general y con palidez de piel y mucosas. Se palpaba una hepato-esplenomegalia indolora y la auscultación pulmonar presentaba una disminución generalizada del murmullo pulmonar en ambos campos pulmonares.
La radiografía de tórax mostró una opacidad parahiliar y basal derecha de aspecto neumónico. Los resultados de los exámenes de laboratorio al ingreso fueron: entro-sedimentación > 140 mm 1° hora, hematocrito 21%, hemoglobina 6,6 g/L, leucocitos 4.400 cél/mm3, plaquetas 40.000 cél/mm3, concentración de protrombina 68%, urea 16 mg/dL, creatinina 0,9 mg/dL, transaminasas GOT 61 UI/L, GPT 20 UI/L, fosfatasas alcalinas: 185 U/L y láctico deshidrogenasa: 400 U/l. El recuento de linfocitos T CD4 fue de 21 cél/mm3 (8%).

Se tomaron muestras de expectoración para la identificación de bacterias de crecimiento corriente, micobacterias y hongos. En el examen directo mediante la técnica de Zielh-Neelsen, se observaron 10 bacilos ácido-alcohol resistentes (BAAR) por cada 10 campos. La ecotomografía abdominal confirmó la existencia de hepato-esplenomegalia y de múltiples adenopatías hipoecogénicas en el retroperitoneo, en relación a la vena cava inferior y al ligamento hepato-duodenal. También se observaron imágenes hipoecogénicas en el bazo, mesenterio y retroperitoneo.
Con el diagnóstico de una probable tuberculosis se inició tratamiento con isoniacida, rifampicina, pirazinamida y etambutol en forma diaria y en dosis habituales.
A la semana de iniciada la terapia el paciente comenzó a referir dolor en la articulación coxo-femoral izquierda que se irradiaba hacia el muslo, produciendo impotencia funcional y posición antiálgica en semiflexión. Presentaba dolor a la palpación de dicha articulación coxo-femoral con imposibilidad de extensión activa y pasiva de la extremidad inferior izquierda. La ecotomografía mostró una moderada cantidad de líquido articular y en la tomografía axial computarizada (TAC) se observó una imagen radiolúcida, redondeada, en la unión de la cabeza y el cuello femoral, con solución de continuidad hacia la cortical ósea. La cavidad acetabular y la cabeza femoral estaban respetadas igual que la sínfisis pubiana y las ramas isquio e ilio-pubianas. En la cavidad articular se observó un moderado volumen de líquido.

Se realizó una artrocentesis obteniéndose un material sero-hemático. Se enviaron muestras para la identificación de bacterias de crecimiento común, micobacterias y hongos. El examen directo mediante la técnica de Zielh-Neelsen, mostró cinco a nueve BAAR por cada 100 campos de observación.
Además del tratamiento antituberculoso se agregaron analgésicos y corticoesteroides. Siete días después, el paciente presentó una evolución favorable, con paulatina recuperación de la movilidad del miembro inferior izquierdo, apoyada con soporte kinésico.
Los cultivos de las muestras tanto de esputo como del líquido articular, permitieron identificar Mycobacterium tuberculosis con susceptibilidad conservada a los fármacos proscriptos.
A los 30 días de tratamiento se comprobó una marcada mejoría en las lesiones pulmonares y el examen directo de expectoración de control fue negativo para BAAR.

