Niña de 7 años de edad con antecedentes de constipación de un año de evolución, sin control ni tratamiento. Presentó un cuadro de dos semanas de dolor en la fosa ilíaca izquierda intermitente, sin otros síntomas gastrointestinales asociados. A la semana de evolución, el dolor migró a la región lumbar izquierda e inició poliaquiuria, nicturia y orinas de mal olor. El día previo a la consulta presentó alza térmica de 40°C axilar. En SU se evidenció en buenas condiciones generales, febril y sin hallazgos al examen físico segmentario. Dentro de los exámenes de laboratorio destacaban una leucocitosis de 18.300/mm3 (segmentados 81%), PCR 89 mg/L y sedimento urinario normal. Se tomó urocultivo y dos hemocultivos los cuales se informaron posteriormente como negativos. Se realizó además una radiografía de tórax que fue normal y una ecotomografía abdominal que evidenció únicamente situs inverso abdominal, sin hallazgos patológicos en riñones. Evolucionó febril hasta 39°C axilar, con dolor en el flanco izquierdo, deposiciones normales y prueba de puño percusión negativa. Al segundo día de hospitalización se controló hemograma: 12.220 céls/mm3 (segmentados 67%) y PCR 128 mg/L. Al tercer día persistió febril, con puño percusión positiva y dolor al peloteo renal a izquierda. Se inició tratamiento antimicrobiano con cefotaxima (150 mg/kg/día fraccionado cada 6 h) y se solicitó cintigrama renal con DMSA, sugerente de un proceso infeccioso agudo renal izquierdo. Bajó la fiebre al cuarto día de terapia antimicrobiana, con descenso de los parámetros inflamatorios. Se indicó el alta hospitalaria tras siete días de tratamiento i.v., manteniendo tratamiento con cefadroxilo por dos semanas adicionales. Acudió a control ambulatorio, encontrándose asintomática.

