Paciente de sexo femenino, de 5 años de edad y 23 kg de peso corporal, con antecedentes de parálisis cerebral por asfixia neonatal y epilepsia, en tratamiento prolongado con ácido valproico oral, 32 mg/kg/día administrados por sonda nasogástrica (SNG). Ingresó a la UPC por una neumonía por adenovirus, asociada a insuficiencia respiratoria grave y shock séptico-hipovolémico refractario a catecolaminas, recibiendo hidrocortisona en dosis de estrés y asociándose terapia antimicrobiana con cefotaxima, clindamicina y amikacina iv. El octavo día de hospitalización se tomó un nivel plasmático de ácido valproico, el que resultó en 90,1 μg/ml. El décimo día de hospitalización presentó un deterioro hemodinámico y respiratorio, con cultivo de aspirado traqueal para Pseudomonas aeruginosa, por lo que se cambió esquema antimicrobiano a vancomicina y meropenem (120 mg/kg/día), manteniendo amikacina. Tras cinco días de tratamiento con meropenem se monitorizó el ácido valproico, encontrándose un valor plasmático < 3 μg/ ml. Por estrategia de de-escalamiento se suspendió el carbapenémico. El ácido valproico se aumentó a 45 mg/kg/día, controlándose un nuevo nivel plasmático siete días después de la suspensión de meropenem, cuyo resultado fue de 55 μg/ml. Catorce días después de la suspensión de mero-penem el paciente presentó nuevo deterioro hemodinámico debido a una sepsis por Enterobacter cloacae identificada en hemocultivos y secreción traqueal, reiniciándose nuevamente el carbapenémico a igual dosis que la vez anterior, provocando una nueva caída de los niveles plasmáticos de ácido valproico a < 3 μg/ml, a los dos días de reiniciado. Se mantuvo con igual dosis de valproato. Transcurridos 20 días de terapia carbapenémica falleció por falla hipoxémica refractaria.
