Paciente de sexo femenino de un año de edad y 10 kg de peso corporal, con antecedentes de tetraparesia espástica y epilepsia en monoterapia con fenobarbital oral. Ingresó a UPC por una hemorragia intraventricular, por lo que se realizó una derivación ventricular externa. Evolucionó con una encefalopatía por virus influenza A H1N1, que requirió asociación de feno-barbital 7 mg/kg/día, fenitoína 5 mg/kg/día y lorazepam, todos intravenosos, sin lograr yugular las crisis, por lo que se decidió agregar ácido valproico, por sonda nasoyeyunal, a 20 mg/kg/día, suspendiéndose la fenitoína. A los tres días de su inicio continuó con convulsiones, por lo que se agregó levetiracetam y se tomó el primer nivel plasmático de ácido valproico, siendo de 23,9 mcg/ml, por lo que se aumentó la dosis hasta 50 mg/kg/día, con lo que se logró un nivel de 37,6 mcg/ml. Al día siguiente se diagnosticó una ventriculitis por Enterobacter cloacae solo sensible a meropenem, por lo que se inició su administración a dosis de 120 mg/kg/día, lográndose esterilización del LCR a las 48 hrs. Sucesivos niveles plasmáticos de ácido valproico los días 5 y 6 de terapia carbapenémica, demostraron valores menores a 0,19 μg/ml, manteniéndose en 3 μg/ml al día 18. Completó 21 días de meropenem con buena respuesta y sin desarrollar nuevas convulsiones. La recuperación de los niveles plasmáticos de ácido valproico, después de terminada la terapia carbapenémica, fue lenta con valores de 3,4 μg/ml a los 10 días; 11,8 μg/ml a los 28 días; 25,6 μg/ml a los 45 días, recuperándose hasta 95,9 μg/ml a los 48 días, sin realizarse cambios en la dosis (50 mg/kg/ día). No presentó alteraciones de enzimas hepáticas ni albúmina durante su hospitalización. Sesenta y seis días después de terminada la terapia conjunta se dio de alta con fenobarbital, levetiracetam y ácido valproico oral.
