Un RN de 21 días de edad, de raza negra y sexo masculino, consultó de urgencia por fiebre hasta 38,5°C, rechazo al pecho y manifestaciones catarrales respiratorias. Los antecedentes del embarazo y el parto -ocurrido a las 39 semanas de gestación- eran normales; el puntaje de Apgar fue 9-9 y pesó al nacer 2.880 g. Egresó del hospital con lactancia materna exclusiva.
Al examen físico de reingreso se constató buena vitalidad y coloración, pesaba 3.580 g, tenía escasa rinorrea serosa y sin otros hallazgos significativos. En la evaluación para pesquisa de sepsis se estableció: leucocitos de 8.500/mm3 (PMN 68%), VHS 26 mm/h, examen de orina normal, examen citoquímico del LCR con 6 leucocitos/mm3, 86 hematíes /mm3, proteína 60 mg/dl y glucosa 26 mg/dl; radiografía de tórax sin alteraciones pleuro-pulmonares. Por sus buenas condiciones clínicas y exámenes de laboratorio dentro de rangos normales, se ingresó sin tratamiento antimicrobiano.
Al segundo día reapareció la fiebre, hasta 38,0 °C y se informó un resultado positivo en el urocultivo, (más tarde, se identificó una Serratia sp), por lo que se inició tratamiento con gentamicina (7 mg/kg/día) ev. El cultivo del LCR fue negativo. Entre el tercer y cuarto día apareció deterioro de su condición clínica, con quejido, rechazo de la lactancia materna, adinamia e hiporreflexia, somnolencia con irritabilidad, distensión abdominal y vómitos, signos de dificultad respiratoria, palidez, cianosis distal, taquicardia, oligoanuria y signos de hipoperfusión tisular, con un aspecto tóxico-infeccioso, presentando convulsiones y bregma nor-motenso. Reevaluado con exámenes de laboratorio, se encontró: leucocitos 12.300/mm3 (PMN 34% con presencia de granulaciones tóxicas), VHS 16 mm/h, plaquetas de 110.000/mm3, gasometría con acidosis metabólica; examen de orina normal, en la radiografía de tórax aparecieron imágenes compatibles con síndrome de dificultad respiratoria del adulto. El paciente fue apoyado con cuidados intensivos: reposición de volumen, inotrópicos, ventilación mecánica, inmuno-moduladores (inmunoglobulina IV y corticosteroides) y recibió fenobarbital. Se indicó penicilina G sódica (200.000 U/kg/día) ev al conocerse resultado del hemocultivo de ingreso positivo a S. pyogenes. A las 48 horas de iniciado el tratamiento antimicrobiano se repitió la punción lumbar y se informó el examen citoquímico del LCR con 47 leucocitos/mm3, 2.304 hematíes/mm3, proteína 87 mg/dl y glucosa 18 mg/dl. El cultivo del LCR de la segunda punción lumbar resultó negativo.
En los días posteriores, el paciente presentó un deterioro clínico progresivo con aparición de convulsiones, por lo que se incrementó la dosis de anticon-vulsivantes, cayó en coma profundo, con midriasis y respuesta pupilar débil, postura de descerebración y bregma tenso. En el ultrasonido cerebral se apreciaba una hemorragia periventricular e intraventricular. Se inició tratamiento para la hipertensión intracraneal y se cambió los antimicrobianos iniciales por ceftriaxona (130 mg/kg/día) ev. Sin embargo, el RN falleció. En la necropsia se comprobaron signos de meningitis con hemorragias y daño cerebral grave, signos de shock séptico y pulmones compatibles con el síndrome de dificultad respiratoria del adulto.
