Mujer de 92 años de edad, con antecedentes de histerectomía y salpingectomía bilateral, a los 20 años de edad por tuberculosis genital y peritoneal. Además padeció de un linfoma gástrico antral efectuándosele una gastrectomía subtotal aproximadamente a los 40 años de edad, no recidivado. Residía en la zona urbana de Santiago de Chile, en una vivienda de construcción sólida, donde alimentaba palomas que habitaban en el jardín.
Ingresó al Hospital Del Salvador, trasladada de un centro geriátrico en el cual había consultado un mes antes por un cuadro de dos meses de evolución de dolor e inflamación en la rodilla derecha con importante limitación funcional, sin fiebre ni historia de traumatismo reciente. Traía una radiografía de rodilla derecha tomada al inicio de su enfermedad, que mostraba discreta disminución del espacio fémoro-rotuliano.
En el examen físico de ingreso se apreciaba una paciente enflaquecida, con hemodinamia estable, afebril, P. arterial 160/80mm Hg, pulso 78/min, F. respiratoria 22/min, y un aumento de volumen en la rodilla derecha con eritema, calor local, rigidez y limitación funcional importante. Las otras articulaciones estaban indemnes. Exámenes de laboratorio: hematocrito: 32%, leucocitos: 7.000 céls/mm3, VHS 83 mm/hora, PCR 56 mg/dl (VN < 5 mg/dl); glicemia 114mg/dl, albuminemia 3,6 g/dl, creatininemia 0,8 mg/dl, enzimas hepáticas normales, protrombinemia 100%, serología para VIH negativa (ELISA AbbottMR). Por la presencia de una monoartritis se le realizó una artrocentesis obteniéndose sólo 1 ml de líquido sinovial de aspecto turbio. El recuento celular fue de 32.000 céls/mm3 sin presencia de cristales. El estudio microbiológico de este líquido articular incluyóexamen directo con tinción de Gram, cultivo en agar sangre, agar chocolate, caldo tioglicolato, caldo cerebro-corazón y medio de Lowenstein-Jensen para estudio de micobacterias. En la tinción de Gram directa no se observaron bacterias ni elementos levaduriformes. A las 48 horas se constató en los agares sangre y chocolate el crecimiento de colonias mucosas y brillantes, de color crema, que fueron identificadas como C. neoformans mediante las pruebas bioquímicas de ureasa, el sistema API para levaduras 20C AUX (Biomérieux, Francia) y el panel RapID Yeast Plus (Remel). Dado el hallazgo inhabitual se solicitó una segunda muestra de líquido articular para confirmar el diagnóstico, la que fue obtenida 7 días después de la primera punción, extrayéndose sólo una gota de líquido articular que fue sembrada en un frasco de hemocultivo automatizado (Becton Dickinson) y medio de Sabouraud; nuevamente se apreció el crecimiento de levaduras a las 48 horas de incubación. Del frasco de hemocultivo se realizó tinción de Gram y tinta china.

Simultáneamente se recolectaron dos nuevas muestras de sangre para cultivos automatizados, desarrollándose el mismo microorganismo a los 18 días de incubación. Una muestra de suero para la detección de antígeno de Cryptococcus mediante técnica cualitativa de látex (Remel), dio resultado positivo.
Se determinó la susceptibilidad in vitro a anfotericina B, fluconazol, itraconazol y ketoconazol mediante la técnica de difusión en agar con tabletas Rosco en medio de Shadomy y por E-TestMR, resultando susceptible a todos los agentes antifúngicos estudiados. Las CIM fueron: fluconazol 1,0 µg/ml a las 24 h y 2,0 µg/ml a las 48 h; itraconazol 0,094 µg/ml y ketoconazol 0,016 µg/ml a las 24 y 48 h respectivamente y anfotericina B 0,125 µg/ml a las 24 h y 0,250 µg/ml a las 48 h.
La evolución radiológica evidenció importante pérdida del espacio fémoro-tibial en dos meses, con algunas pequeñas imágenes erosivas en los márgenes articulares y un acentuado aumento de partes blandas..

Al octavo día de su ingreso, y una vez conocida la susceptibilidad in vitro de la cepa, se inició tratamiento con fluconazol oral 200 mg/día; al mismo tiempo se le realizó una artroscopia que evidenció proliferación sinovial importante, practicándose sinovectomía parcial y biopsia. La histopatología evidenció un proceso inflamatorio crónico granulomatoso con células gigantes de tipo cuerpo extraño y fragmentos de tejido óseo necrótico. Se observó un infiltrado tisular con abundantes microorganismos redondos y ovales de aproximadamente 7,5 a 10 µ, positivo para tinción de mucicarmin. En el cultivo de estas muestras de tejido sinovial también creció C. neoformans.

Se excluyó la existencia de un foco clínico pulmonar mediante TAC de tórax y de un foco endocárdico con ecocardiograma trans-esofágico. Se intentó obtener LCR para estudio pero la punción lumbar fue frustra. Se realizó además estudio para descartar TBC osteoarticular, con RPC y cultivo para Mycobacterium en tejido sinovial, y test de tuberculina (PPD), todos con resultado negativo. Se practicó durante la hospitalización una endoscopia digestiva alta y biopsia sin evidencia de recidiva del linfoma gástrico.
Al quinto día de ingreso presentó alza febril y un urocultivo con Proteus mirabilis sensible a ceftriaxona, con la cual fue tratada durante 7 días con buena respuesta y luego se mantuvo afebril. Con posterioridad a la artroscopia e inicio del tratamiento médico presentó regresión importante de lo signos inflamatorios de la rodilla derecha y recuperación de la movilidad. Se dio el alta hospitalaria a las 3 semanas de tratamiento antifúngico, con indicación de mantener fluconazol oral hasta completar 6 meses. Abandonó los controles tomándose conocimiento de su fallecimiento en domicilio, 3 meses después, por causa desconocida.
