Presentamos el caso de una mujer de 60 años, con antecedentes de osteoporosis en tratamiento con Bifosfonatos semanal que acude al Servicio de Urgencias por cuadro de plenitud gástrica postpandrial, dispepsia y nauseas de 4 días de evolución además de dolor en región costal derecha desde hace un mes por lo que estaba siendo tratada con AINEs. En la exploración física destacaba una discreta ingurgitación yugular y una hepatomegalia de 3 cm. En la radiografía de tórax se observaba cardiomegalia grado II. Ante la sospecha de dolor abdominal probablemente secundario a gastropatía por AINES e insuficiencia cardiaca no filiada ingresa en medicina interna para estudio.
La noche del ingreso se constata deterioro clínico progresivo con hipotensión, mala perfusión periférica, y signos de insuficiencia cardiaca derecha. El ECG mostraba taquicardia sinusal a 110/min, microvoltaje generalizado y alternancia eléctrica. Se le realizó ecocardiagrama urgente que confirmó la sospecha de derrame pericárdico con taponamiento cardiaco. Se le practicó una pericardiocentesis evacuadora mejorando el cuadro clínico y permaneciendo estable durante varios días. En los controles rutinarios posteriores se constató la persistencia del derrame pericárdico y se realizó pericardiectomía con ventana pericárdica. El estudio del líquido pericárdico era compatible con exudado donde se aislaron células metastásicas de adenocarcinoma.
Con el juicio clínico de derrame pericardico metastásico se realizó un estudio de extensión con TAC toraco-abdominal donde destacaba le presencia de derrame pleural bilateral, múltiples adenopatias mediastínicas e imágenes líticas en columna dorso-lumbar, así como mamografía bilateral que fue informada como normal y broncoscopia con lavado bronquial donde no se observaron alteraciones.
Existía elevación de los siguientes marcadores; CEA 33.62 ng/ml (0-4.7) Cifra 21: 14.92 ng/ml (0-3) CA 15.3: 56.79 U/ml (0-31) CA 19.9: 377.30 U/ml (0-40)
Con el diagnóstico de tumor de origen desconocido de probable origen pulmonar, dado su localización, o mamario, dado el sexo del paciente y la alta prevalencia de este tumor, se decidió no realizar más pruebas diagnósticas y se inició tratamiento quimioterapico para tumores de origen desconocido con paclitaxel y carboplatino.
Una vez estabilizada la situación clínica la enferma recibió alta con ventana pericardica y drenaje pericardico.
A la semana del alta la enferma reingresó por empeoramiento clínico con signos de insuficiencia cardiaca derecha. Se realizó ecocardiograma donde se observaba taponamiento cardiaco por mal funcionamiento de la ventana pericárdica probablemente secundario a coágulos y fibrosis. Fue valorada por el servicio de cirugía cardiovascular que desestimó la intervención quirúrgica. La paciente fue existus dos días después.

