Mujer de 23 años de edad y antecedentes patológicos de esclerodermia. Los familiares relatan que alrededor de los 5 años de edad comenzó a presentar endurecimiento y rigidez de la piel y tejido celular subcutáneo en el mentón que evolucionó de forma progresiva hasta instalarse de manera lenta y gradual la deformidad conocida como en golpe de sable, caracterizada por una bipartición acentuada del área mentoniana debido a cicatrices internas hipertróficas o queloides asociadas a una lenta y progresiva atrofia facial bilateral asimétrica, más acentuada en el lado derecho. A estas alteraciones del tejido adiposo de la cara, desde el tercio inferior hasta la región témporo-frontal bilateral, se sumó un deterioro severo de la función elevadora del párpado derecho, caracterizado por blefaroptosis unilateral pronunciada sin función del músculo elevador.

Este cuadro evolucionó de forma simultánea con extensas lesiones en placa afectando a los cuadrantes laterales de la mama derecha, extendidas en profundidad y formando una lesión lineal deprimida ipsilateral en la zona axilar, y asociando además una importante hipotrofia mamaria derecha.
El carácter multicéntrico de esta patología se completó con atrofia simultánea del cuadrante inferior derecho del abdomen, asociada a pequeñas placas de atrofia local dérmica y del tejido celular subcutáneo.
Con anterioridad, habíamos recibido a esta paciente cuando contaba 15 años de edad, traída por sus padres que buscaban la corrección de sus deformidades faciales. Debido a la falta de desarrollo corporal de la paciente en ese momento, con escasa reserva adiposa, decidimos retrasar la corrección de las alteraciones esclerodérmicas citadas. Tres años más tarde, después de verificar su desarrollo con presencia de cúmulos adiposos moderados en las zonas dorso-lumbar y glútea, planteamos llevar a cabo la corrección quirúrgica de las principales lesiones deformantes con una perspectiva de recomposición y regeneración de tejidos.
Planteamos una técnica quirúrgica basada en llevar a cabo una lipoaspiración localizada, reducida y específica para la retirada de pequeñas colecciones adiposas, así como lipoaspiraciones amplias con lipoescultura y reaprovechamiento generoso de la grasa en múltiples sitios receptores. La retirada de la grasa se haría con cánulas de 5 y 6 mm de diámetro, que se reducen progresivamente acompañando a la disminución en el grosor del panículo adiposo hasta los 4 y 3.5 mm. El tejido adiposo retirado y decantado se coloca en frascos intermediarios que quedan exentos de manipulación o adición de cualquier sustancia o producto. Esa grasa decantada en jeringas de 60 ml se transfiere a jeringas de distintos calibres según la zona a injertar: de 20 ml para zonas corporales y 10 ml para mamas. A la hora de injertar, damos preferencia a la utilización de microcánulas de 0.7 a 1.2 mm de diámetro para la cara y de 1.4 a 2 mm para la mama y el abdomen, utilizando siempre una técnica de lipoinyección tunelizada y radiada.
Con este planteamiento técnico, iniciamos los procedimientos quirúrgicos cuando la paciente contaba con 18 años de edad, y después de observar la estabilización de su cuadro clínico. Comenzamos por la remodelación facial con injerto autólogo de grasa tomado de la zona dorso-lumbar. El procedimiento se llevó a cabo bajo anestesia general. La lipoaspiración de la zona mencionada se hizo utilizando cánulas de 4 y 5 mm, tras infiltrar la zona donante con solución de Klein estándar a base de un 2% xilocaina (40 cc), epinefrina (1:1.000.000) y cloruro de sodio 0.9% (1000 cc). Retiramos un volumen total de 600 ml; decantamos esta grasa durante 30 a 40 minutos, y finalmente infiltramos entre 30 a 40 ml utilizando microcánulas de 0.8 a 1.7 mm de diámetro, en las áreas de esclerodermia limitadas y circunscritas al cuadrante inferior derecho del abdomen anterior, en un plano subcutáneo.
En la cara, específicamente en las regiones geniana, paramentoniana y fronto-temporal, injertamos un total de 150 ml de grasa en la hemicara derecha y de 120 ml en la hemicara izquierda.

A los 9 meses de la primera cirugía, la paciente fue sometida a una segunda intervención para complementar la remodelación facial, alcanzar una simetrización más estética, y estimular el proceso de inmunomodulación de las células mesenquimales injertadas. En esta ocasión aspiramos la grasa de las regiones glútea, trocantérica y patelar interna, utilizando el mismo esquema de anestesia, y extrayendo un total de 600 ml, obteniendo un total de 540 ml de grasa pura decantada de la que injertamos 140 ml en la hemicara derecha, 95 ml en la hemicara izquierda, y 15 ml en la región mentoniana. En el mismo tiempo operatorio injertamos también las placas esclerodérmicas de la región abdominal anterior infraumbilical derecha, y de la región axilar anterior derecha, empleando 40 ml de grasa en cada una de ellas y siguiendo el mismo plano y forma de infiltración descrito para el primer tiempo quirúrgico. Finalmente, y buscando corregir la hipotrofia y asimetría mamaria consecuencia de la enfermedad, injertamos 100 ml de grasa pura decantada en cada mama, en planos subcutáneo, glandular y muscular.

A los 2 años de la segunda cirugía la paciente fue sometida nuevamente a una tercera transferencia autóloga de grasa en la cara. En esta ocasión tomamos como área donante las regiones dorso-lumbar y sacra, y nuevamente bajo el mismo esquema de infiltración anestésica y técnica quirúrgica, injertamos un volumen total de 60 ml en las regiones mentoniana y nasogeniana, buscando terminar con el proceso inflamatorio y atrófico que aún persistía en el mentón. En este tercer tiempo quirúrgico asociamos un segundo lipoinjerto mamario para simetrización y mejora de la calidad de los tejidos adyacentes, principalmente en la placa esclerodérmica de la región axilar anterior derecha. Empleamos 115 ml en el lado derecho y 40 ml en la mama izquierda, en diferentes planos mamarios, específicamente en el subcutáneo, el grandular y el muscular.

A los 12 meses de la tercera cirugía la paciente fue sometida a un cuarto y último tiempo quirúrgico. En esta intervención, y con el mismo patrón de anestesia e infiltración rutinaria de solución de Klein, retiramos mediante liposucción con microcanulas de 1.2 a 1.4 mm el exceso de grasa colocado anteriormente en las regiones genianas de forma bilateral, y la reinjertamos en el área mentoniana (12 ml), párpado superior derecho (1 ml), región temporal izquierda (5 ml) y en el párpado inferior izquierdo (4 ml). En este mismo tiempo quirúrgico llevamos a cabo también una mamoplastía derecha complementaria injertando 140 ml de grasa pura decantada, más un injerto graso de 50 ml por debajo de la placa esclerodérmica de la región axilar anterior derecha.

En todos los procedimientos quirúrgicos, orientamos a la paciente a seguir el esquema postoperatorio habitual de una liposucción, y en cuanto a los injertos utilizamos vendajes elásticos en todas las áreas tratadas pero sin compresión excesiva durante las primeras 48 horas. Después empleamos faja modeladora para las regiones corporales lipoaspiradas, sostén postoperatorio para las mamas, y dejamos la cara descubierta. En todas las cirugías administramos antibióticos y analgésicos durante los primeros 7 días de postoperatorio.
La paciente fue seguida en evaluación semanal en consulta durante el primer mes tras cada una de las cirugía, y luego mensualmente durante el primer año para dar seguimiento al comportamiento de la grasa transferida en cada área.

