Mujer de 81 años de edad con antecedentes médicos de hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2 y síndrome demencial, medicada ambulatoriamente con candesartan + hidroclorotiazida, metformina, clopidogrel, omeprazol, donepezil, ciamemazina, mirtazapina y lorazepam.
Acude al Servicio de Urgencias por caida desde su propia altura con traumatismo craneoencefálico, a consecuencia del cual presenta escoriación y hematoma voluminoso que ocupa la región frontal y se extiende a la región supraciliar derecha. Presenta normalidad y estabilidad hemodinámica, sin déficit neurológico. Se le realizó tomografía axial computarizada (TAC) que exluyó la presencia de lesiones intracraneales, identificándose solo el citado hematoma. Fue dada de alta del Servicio de Urgencias para realización de cuidados primarios de salud.

A los 3 días regresó a Urgencias tras sufrir un episodio de postración y rehusar alimentación, siendo diagnosticada de infección del tracto urinario bajo e iniciando tratamiento empírico con amoxicilina/clavulánico. Fue remitida nuevamente a Urgencias por su médico de cabecera a los 7 días del evento inicial por presentar signos inflamatorios y aumento del hematoma epicraneano con tensión asociada. La paciente se mantenía apirética. Se le realizó drenaje de la lesión, con extracción de 300 cc de sangre y se le colocó vendaje compresivo, siendo dada de alta con mantenimiento de la antibioticoterapia ya iniciada en el episodio previo de urgencia.
A los 11 días del traumatismo, ingresa nuevamente en Urgencias por drenaje purulento y fétido en el área de la lesión. La paciente sigue apirética y presenta una extensa área de necrosis, bien delimitada, que ocupa toda la región frontal. Realizamos desbridamiento parcial de la lesión y se decide ingreso hospitalario para control de la infección local, cuidado del vendaje y plateamiento del posterior procedimiento de reconstrucción.
Iniciamos curas con sulfadiazina de plata con mejoría de los signos inflamatorios locales y de la exudación. Tras 14 días de cura diarias presenta exposición de calota ósea con conservación muscular parcial, pérdida de sustancia hasta región ciliar bilateralmente y necrosis marginal. Optamos en este momento por aislar y proteger las cejas con Stomahesive® (ConvaTec, Deeside, RU), e iniciar TPN a 125 mmHg en modo continuo con sistema V.A.C. UltaTM y apósito GranufoamTM (KCI Inc., San Antonio, Texas, EE.UU.). Retiramos el apósito a las 72 horas, apareciendo drenaje serohemático escaso y constatando la presencia de focos de granulación sobre la superficie ósea. Decidimos colocar intefase en las regiones de granulación con carboximetilcelulosa y mantener la TPN a 125 mmHg en modo continuo durante 17 días, con cambios cada 72 horas.

Fuimos constatando la limpieza progresiva de la lesión, el aumento del tejido de granulación y la disminución ligera del tamaño de la herida desde sus márgenes.

A los 17 días, dadas las condiciones locales favorables de la herida, realizamos cobertura del defecto con un injerto cutáneo de piel parcial expandido 1:1,5 con dimensiones aproximadas de 16 x 9 cm., tomado de la cadera derecha. Durante el postoperatorio, mantuvimos cuidados con vendaje convencional y vigilancia del injerto, con progresiva cicatrización de la herida.

La paciente fue dada de alta hospitalaria para tratamiento en consulta externa de Cirugía Plástica tras 46 días de internamiento, 15 días después de la realización del injerto, con pequeñas áreas cruentas que curaron por segunda intención durante el tratamiento ambulatorio, hasta verificar la cicatrización total de la lesión.

