Lactante de sexo femenino, prematura extrema, con displasia broncopulmonar leve no oxígeno dependiente y enfermedad de membrana hialina que requirió 2 dosis de surfactante para su manejo.
La paciente se hospitalizó a los 9 meses de edad por cuadro de neumonía viral por adenovirus y parainfluenza 3, con requerimiento de ventilación mecánica no invasiva en la unidad de paciente crítico pediátrica; dentro de los medicamentos que recibió se encuentran ceftriaxona (completó 7 días de tratamiento), metadona y palivizumab (una dosis 15 mg/kg IM).
Posterior al cese de tratamiento antibiótico, al duodécimo día de hospitalización y quinto día posterior a la suspensión de ceftriaxona la paciente presentó alzas febriles aisladas de hasta 38 °C, sin compromiso hemodinámico, asociado a un exantema maculopapular violáceo. El exantema se inició en el tronco y comprometió las extremidades superiores y la cara; luego fue confluente y generalizado, agregándose con posterioridad una descamación fina y edema facial. No presentó compromiso de mucosas y se constataron adenopatías palpables.

En los exámenes de laboratorio destacó un recuento de leucocitos normal (5.910), con un recuento absoluto de linfocitos aumentado 3.110 (valor normal [VN] 1,2-3) y una eosinofilia de 10,5% (620,5/mm) (VN 2,0-4,0%). Asociado a esto, presentó elevación de las transaminasas, con transaminasa glutámico-pirúvica (GPT) 593 (VN 4-41), transaminasa glutámico oxalacética 531 (VN 9-37), gamma glutamil transpeptidasa 97 (VN 8-61) y fosfatasa alcalina 157 (VN 40-129), bilirrubina total 0,34 (VN 0-1,00). Presentó hemocultivos negativos, función renal normal y radiografía de tórax compatible con cuadro de neumonía viral, sin condensaciones evidentes.
Fue evaluada por dermatología catalogándose como DRESS, probablemente secundario a ceftriaxona. Se manejó con prednisona a dosis de 1 mg/kg/día, antihistamínicos, lubricación de la piel y corticoides tópicos de baja potencia. La paciente evolucionó de forma favorable, con desaparición del exantema y corrección de parámetros de laboratorio (eosinofilia y pruebas hepáticas).
Dos semanas posterior al alta presentó nuevamente un exantema maculopapular asociado a alzas febriles de hasta 38 °C, sin otros síntomas. Por sospecha de reactivación de síndrome de DRESS, se hospitalizó en la unidad de cuidados especiales, donde se controlaron exámenes, entre los que destacó leucocitosis de 11.420 (VN 5,0-10,0) con eosinofilia 16,8% (1.918 mm), trombocitosis 684.000 (VN 150-450), elevación discreta de transaminasas: GPT 70, transaminasa glutámico oxalacética 42, gamma glutamil transpeptidasa 113, lactato deshidrogenasa 224, función renal conservada y parámetros inflamatorios bajos.
En el contexto de segunda hospitalización por el cuadro clínico se realizó un estudio diagnóstico detallado, encontrando inmunoglobulinas G y M positivas para citomegalovirus. Se descartó presencia de otros virus como virus de la hepatitis B y C, virus de la inmunodeficiencia humana, lúes, infección por micoplasma y virus Ebstein-Barr; no fue solicitada serología para virus herpes 6 (VH6) y no se tomó biopsia cutánea.
El cuadro descrito se interpretó como reactivación del síndrome de DRESS asociado a una reactivación de citomegalovirus. Se manejó con esquema de prednisona oral a dosis de 1 mg/kg/día, con disminución lenta posterior (6 semanas), asociado a corticoides tópicos. La paciente presentó una evolución favorable, sin nuevas recaídas a 3 meses de seguimiento.
