Se presenta un caso de una mujer de 47 años que es remitida por miodesopsias en el ojo izquierdo.
Antecedentes personales: ex-adicta a drogas por vía parenteral, infectada por VIH, diagnosticada hace 5 años y con rechazo al tratamiento.
Exploración: la agudeza visual (AV) era de la unidad, el polo anterior y la presión intraocular normales. Funduscópicamente hallamos un foco aislado de vasculitis retiniana en la media periferia temporal inferior sin coroiditis, con leve vitritis asociada, confirmado angiográficamente. Remitimos el caso al Servicio de Medicina Interna que ingresó a la paciente para estudio, determinación de carga viral (45.000 copias/ml) y linfocitos CD4 (130). Se realizó un examen clínico minucioso y las pruebas complementarias necesarias para hallar la causa de la vasculitis en esta paciente con VIH. El hemograma, la coagulación, la bioquímica y el análisis de orina fueron normales, así como los hemocultivos y el cultivo de orina. El Mantoux y la serología de toxoplasma, herpes, RPR, FTA-ABS, VDRL, citomegalovirus (CMV), anticuerpos heterófilos fueron negativos. Marcadores tumorales, factor reumatoide, ANA, ANCAS, HLA A29, B51, DR2, DR3, DR4 y B52 también dentro de los parámetros normales. Se realizaron pruebas de imagen (radiografía de tórax, tomografía axial computarizada [TAC] cerebral y abdominal) sin que se obtuvieran alteraciones. Tras descartar la patología infecciosa oportunista asociada, causas tumorales y autoinmunes, se decidió iniciar tratamiento antirretroviral, además de corticoides sistémicos en pauta descendente para el control de la inflamación ocular. La respuesta al tratamiento fue buena, con resolución del cuadro, por lo que fue dada de alta con el diagnóstico de vasculitis retiniana por VIH. Actualmente se encuentra asintomática y en tratamiento antirretroviral.

