Mujer de 45 años sin antecedentes de interés, que tras un traumatismo accidental en ojo derecho (OD) con cuchillo de cocina acudió a Urgencias con clínica de ojo rojo y sensación de cuerpo extraño corneal. A la exploración inicial se objetivó una herida corneal perforante pero autosellada, a la que no se practicó sutura, no apreciándose afectación del cristalino ni de otras estructuras intraoculares. Se pautó inicialmente tratamiento conservador con un colirio de tobramicina-corticoide (Tobradex®, Alcon Cusí S.A.) cada 6 h, pero tras quince días se acentuó la clínica de dolor y ojo rojo y comenzó a aparecer Tyndall en cámara anterior. En ese momento se practicó punción y cultivo de humor acuoso y se diagnosticó mediante el examen en fresco del cultivo de endoftalmitis exógena por levaduras, posiblemente Candida sp por la morfología del germen.
Se ingresó a la paciente y se instauró tratamiento con fluconazol oral (Diflucan®, Pfizer, S.A.; Alcobendas, Madrid; 200 mg/12h), colirios reforzados de anfotericina B (0,1%) y fluconazol (0,2%) cada 4 horas y tratamiento tópico con tobramicina-corticoide y atropina (Colircusí Atropina® 1%, Alcon Cusí S.A.), cada 8 h debido a la intensa reacción inflamatoria local. El cuadro mejoró con este tratamiento y fue dada de alta a los 15 días del ingreso, manteniéndose no obstante los tratamientos oral y tópico. Durante el ingreso y las sucesivas visitas en Consultas Externas se practicaron raspados del epitelio corneal cada 2-3 días para mejorar la penetración intraocular de los colirios, cuya frecuencia de administración se fue reduciendo paulatinamente.
A los 2 meses del alta, cuando los colirios se administraban ya cada 8 h, presentó una recidiva de la clínica de dolor, ojo rojo, aumento del Tyndall y empeoramiento de la agudeza visual (AV).
Se reingresó a la paciente y en esta ocasión se pautó anfotericina B IV (Fungizona®) 60 mg/24 durante 15 días, manteniendo los colirios reforzados de anfotericina B y fluconazol tópicos, pero no se administraron corticoides tópicos ni sistémicos puesto que no existía afectación vítrea visible y la reacción inflamatoria en cámara anterior era menor. Sin embargo no se consiguió en esta ocasión mejoría objetiva ni subjetiva del cuadro, persistiendo la inyección periquerática y el Tyndall de ++/++++. Por otro lado, durante el ingreso comenzaron a aparecer placas blanquecinas en la cápsula anterior del cristalino en tres localizaciones, con sinequias posteriores de iris a placas.
Se consultó en ese momento el antifungigrama para esa cepa, que resultó ser el siguiente: (datos de CMI en microgramos por mililitro para cada fármaco).
- Anfotericina B: 1.
- 5-fluorocitosina: 0,25.
- Fluconazol: 2.
- Ketoconazol: 0,06.
- Itraconazol: 0,03.
Ante el empeoramiento del cuadro durante el tratamiento con anfotericina B IV, se decidió retirarlo y comenzar tratamiento con itraconazol oral (Hongoseril®, ISDIN S.A.) 200 mg/24 h, ya que era el fármaco que presentaba una menor CMI para esa cepa concreta, y se mantuvo el colirio de fluconazol cada 4 horas. A partir de instaurar este tratamiento comenzó una mejoría lenta pero progresiva del cuadro, con una desaparición paulatina de la reacción inflamatoria y la sintomatología a lo largo de las siguientes semanas. Por el contrario, las placas en el cristalino y las sinequias crecieron algo en tamaño y grosor durante un tiempo, hasta que se mantuvieron estables.
Después de 5 meses de tratamiento continuado con itraconazol oral y fluconazol tópico a las mismas dosis del ingreso, no se registraron recidivas, pero la AV de la paciente fue disminuyendo hasta 0.3-0.4 dif. a causa de las alteraciones en cristalino..

Para intentar mejorar la AV se propuso cirugía y se intervino a la paciente realizándose, por este orden, sinequiotomía, capsulorrexis, facoemulsificación, implante de LIO acrílica y extirpación de las áreas de cápsula anterior afectadas. Al finalizar la cirugía se tomaron muestras para cultivo del suero de infusión recogido en el facoemulsificador, que resultó negativo para hongos y bacterias.
Tras la cirugía se mantuvo tratamiento con itraconazol oral 100 mg/24 h. y fluconazol tópico/4 h. durante 3 meses más y, ante la ausencia de recidivas y de afectación vítrea, se retiró.
Diez meses después de la cirugía, la AV era de 1,2 dif con corrección de -1 cil. a 180º y continuaba sin presentar recidivas.
