Se presenta el caso de un niño sano de 9 años, trasladado a cuidados intensivos, tras haber sufrido una colisión frontal. Viajaba en el asiento trasero del automóvil, sin silla adaptada ni elevador, sujeto por el cinturón de seguridad. Al ingreso presenta estabilidad hemodinámica, exploración neurológica normal y refiere dolor en zona lumbar y abdominal. Presenta laceraciones y hematomas en ambos flancos e hipogastrio siguiendo trayecto "en cinturón", doloroso a la palpación. No se observan déficits motores ni sensitivos. Las pruebas analíticas resultan normales. Se realizan radiografías cervical (anteroposterior y lateral), torácica y pélvica, en las que no se observan fracturas ni otras lesiones. En la TC abdominopélvica convencional y en la reconstrucción digital en dos dimensiones en el eje coronal, tampoco se observan alteraciones. Por persistencia de dolor lumbar intenso espontáneo y a la palpación, se realiza Rx lateral de columna lumbar a las 24 h, que evidencia fractura de L2, de tipo Chance. La RM de columna dorsolumbar confirma la fractura y evidencia hematoma de partes blandas adyacentes con rotura ligamentosa. El paciente se mantiene en reposo y es intervenido quirúrgicamente una semana después, sin incidencias, para estabilización de la fractura.

