Niño de 1 año y 8 meses con síndrome de Down, sin cardiopatía ni otro tratamiento crónico, que se interna por cuadro de dificultad respiratoria leve. La Rx de tórax mostraba un infiltrado difuso parahiliar bilateral. Se indica tratamiento sintomático con oxígeno, aerosoles (salbutamol, 2 pulsos cada 4 h; pulso de budesonide puff, pulso de ipratropio) y antibióticos (claritromicina y ceftriaxone). Presenta virológico de secreciones nasofaríngeas para virus sincicial respiratorio, parainfluenza y sus subtipos, influenza y subtipos, adenovirus negativos (método de inmunofluorescencia indirecta [IFI]). A la semana de su ingreso, y tras empeorar el cuadro clínico, se solicita PCR de secreciones faríngeas para influenza A H1N1 y se agrega al tratamiento oseltamivir 30 mg/kg vía oral, durante cinco días totales, según las recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación. El resultado positivo para influenza A H1N1 confirma el diagnóstico. Tras haber estado 4 días en ARM, el paciente es dado de alta con franca mejoría clínica. A los 12 días de iniciado el tratamiento con oseltamivir comienza con lesiones eritemato-purpúricas, inicialmente en las zonas de presión, que se extienden en napa y comprometen todo el tegumento.
Se aprecia despegamiento cutáneo con formación de ampollas aisladas, con queilitis y secreción conjuntival leve. Se evidencia aumento de transaminasas y eritrosedimentacion acelerada. La serología para Mycoplasma, virus de Epstein-Barr, citomegalovirus y parvovirus fue negativa. Se inicia gammaglobulina 1 g/kg/día endovenosa durante tres días, luego de la primer infusión cesó la aparición de lesiones nuevas y, tras la tercera dosis, el cuadro revirtió por completo dejando sólo hiperpigmentación residual. No presentó recaídas posteriores ni secuelas mucosas. La biopsia de piel informa necrólisis epidérmica tóxica.
