Se trata de un niño de 7 años de edad, sin antecedentes patológicos personales relevantes, que comienza con un síndrome febril sin foco detectable. A las 72 h de iniciado el cuadro clínico, el niño refiere dolor e impotencia funcional en hombro derecho, sin signos de flogosis al examen físico. En la evaluación inicial se solicitó una radiografía simple y una ecografía del hombro afectado, ambos estudios con resultados normales. Luego de presentar fiebre elevada y persistente durante 6 días, al examen físico se detecta eritema y edema en la región esternoclavicular derecha, motivo por el cual se decide su internación. 

Los exámenes de laboratorio iniciales revelan leucocitosis (GB: 19.890/mm3 ) con neutrofilia (85%) proteína C-reactiva (PC-R: 90) y eritrosedimentación elevadas (ERS: 57 mm). La CPK informa valores normales (50 UI/L). Ante la sospecha de un foco profundo de infección, se solicita una resonancia magnética (RMN) que evidencia un intenso mioedema que compromete los músculos trapecio y pectoral mayor derecho. 

Se realizan dos hemocultivos y se inicia tratamiento con cefalotina por vía parenteral. Luego de 48 h de iniciado el tratamiento, el niño continúa febril; además, presenta aumento del eritema y edema en la zona afectada. Se reciben los resultados de los hemocultivos tomados al ingreso, que resultan positivos para SAMRC (resistente a clindamicina); se modifica el esquema terapéutico y se indica vancomicina por vía endovenosa y rifampicina por vía oral. Dos días más tarde, la fiebre comienza a disminuir y la lesión se torna circunscripta y fluctuante. Aparece además un exantema cutáneo eritematopustuloso con descamación que predomina en tronco y axila. Se realiza hisopado nasal, axilar y anal, y se obtiene el germen aislado previamente en la mucosa nasal. 

En una segunda RMN, se comprueba mayor jerarquía del edema en los músculos trapecio y pectoral mayor derecho, extendiéndose el proceso a los músculos pectoral menor, subclavio, romboides y al tejido blando adyacente. Formación de una colección líquida que rodea el tercio proximal de la clavícula derecha. 

Posteriormente, se realiza el drenaje del absceso por punción y se solicita un centellograma que descarta el compromiso óseo. El niño evoluciona favorablemente y completa diez días de tratamiento con vancomicina por vía parenteral y luego, veinte días con trimetroprimasulfametoxasol por vía oral.
