Varón de 74 años con historia de pérdida de peso de 10 kg en los últimos 10 meses así como artralgias de hombros y rodillas. Había presentado brotes de diarrea episódica sin productos patológicos con astenia, anorexia y febrícula. A la exploración se advirtió una hiperpigmentación de la piel y desnutrición importante. En la analítica básica destacaba una anemia microcítica, eosinofilia en sangre, velocidad de sedimentación globular (VSG) 57 seg, albúmina 2,46 g/dl, colesterol 82mg/dl, sideremia 12 mcg/dl, ferritina 12 ng/ml, Van de Kamer 9,2 g de grasa/día. La tomografía axial computerizada (TAC) mostró gran cantidad de adenopatías retroperitoneales y mesentéricas de tamaño significativo. En la endoscopia oral se observó una imagen compatible con gastritis crónica y un punteado blanquecino en segunda porción duodenal. La biopsia duodenal demostró macrófagos positivos al ácido peryódico de Schiff (PAS) y tinción de Ziehl negativa, compatible con la enfermedad de Whipple. El paciente se empezó a tratar con penicilina y estreptomicina 15 días y luego trimetroprim-sulfametoxazol (TM-SF) pero presentó una reacción urticarial, por la cual hubo que suspender este último, pasando a doxiciclina. Tuvo mejoría clínica y aumentó de peso, pero al persistir los macrófagos PAS positivos en la biopsia, se repiten hasta dos ciclos más de 15 días de penicilina y estreptomicina. En la evolución tuvo un cuadro de inestabilidad de la marcha y sensación de mareo secundarios a toxicidad laberíntica por estreptomicina, que inicialmente planteó diagnóstico diferencial con afectación neurológica de la enfermedad. Se retiró entonces la doxiciclina, por asociarse a mayor número de recidivas, y se trató con cefixima. El paciente cumplió dos años de tratamiento antibiótico estando asintomático en la actualidad.
