Paciente mujer de 32 años a la que se realiza en octubre de 2006 tiroidectomía total y linfadenectomía yugular derecha por carcinoma papilar de tiroides en lóbulo tiroideo derecho, con posterior dosis ablativa de I131. A finales de 2009 se objetiva afectación tumoral adenopática derecha sin avidez por yodo (rastreo corporal total tras dosis terapéutica de I131 negativo), por lo que se practica una linfadenectomía funcional bilateral con exéresis del nivel VI. Durante la intervención se identifican ramas del conducto torácico, que se ligan con PROLENE® y se sellan con TISSUCOL®. El estudio anatomopatológico confirma afectación metastásica de ganglios de los niveles II, III y IV derechos y del nivel VI.
En el 5o día postoperatorio la paciente presenta tumefacción del tercio externo izquierdo de la herida quirúrgica, objetivándose en tomografía axial computerizada (TC) de cuello la presencia de una colección hipodensa mal delimitada que rodea las estructuras vasculares de la región supraclavicular izquierda. Ante la sospecha de fístula linfática se coloca drenaje aspirativo de baja presión. Se confirma el diagnóstico por la salida de líquido de aspecto lechoso con una concentración de triglicéridos de 840 mg/dl. El débito del drenaje en las primeras 24 horas fue de 240 ml. En ese momento se hace interconsulta a la Unidad de Nutrición.

Realizamos una valoración nutricional completa de la paciente, con anamnesis, exploración física y determinaciones analíticas. La paciente estaba normonutrida y no presentaba complicaciones metabólicas asociadas a la fístula. Se prescribió una dieta baja en triglicérido de cadena larga (LCT) suplementada con 40 ml/día de triglicéridos de cadena media (MCT). Inicialmente el drenaje se mantuvo en 100-200 ml/día, con aspecto serohemático en lugar de lechoso; pero posteriormente el débito aumenta a 500-600 ml/día, tornándose de nuevo lechoso. Ante esto, de acuerdo con los cirujanos responsables de la paciente, se decide suspender la dieta oral, iniciar soporte nutricional artificial con nutrición parenteral total (NPT) e instaurar tratamiento con somatostatina. Tras 16 días con NPT el drenaje tiene un débito serohemático mínimo, por lo que se procede a reintroducir la dieta oral (pobre en LCT), suspender la NPT y retirar el drenaje; todo ello sin complicaciones. Actualmente la paciente está asintomática y con dieta libre.

