Varón de 75 años con antecedentes de miocardiopatía dilatada en tratamiento con antiagregantes y amiodarona. Ha convivido durante 16 años con un perro en su domicilio.
El paciente es remitido del ambulatorio por importante tenesmo urinario, con gran dificultad miccional, que precisa de sonda permanente. A su vez, refiere dificultad para la defecación en los últimos meses, sin respuesta a diversos tratamientos.
A la exploración física destaca abdomen doloroso a la palpación en flanco y fosa ilíaca derechos, donde se intuye una gran masa fija en dichas regiones. No se evidencia defensa abdominal ni signos de peritonismo.
El tacto rectal indica una próstata fibroadenomatosa de grado II/IV, no sospechosa de malignidad.
La radiografía simple de abdomen reflejó un efecto masa localizado en pelvis y hemiabdomen inferior derecho.
La ecografía abdominal revela una masa quística pelviana, que posteriormente será confirmada mediante tomografía computarizada (TC). Ésta describe una gran masa pelviana de unos 15 cm, encapsulada, con varias formaciones quísticas en su interior, que comprime la región vesicoprostática, que puede ser compatible con un quiste hidatídico pelviano. En el hígado se observa una masa quística parcialmente calcificada en el segmento IV, de un tamaño aproximado de 5 cm de diámetro, que podría corresponder a un quiste hidatídico hepático.

Ante estos hallazgos, se pauta tratamiento con albendazol durante dos ciclos de 28 días cada uno.
Posteriormente, se programa para intervención quirúrgica, y se extirpa parcialmente el quiste hidatídico pelviano. El postoperatorio transcurre sin complicaciones.
Meses después, se practica cirugía programada del quiste en el lóbulo hepático izquierdo, y se realiza marsupialización.
Se han realizado controles seriados mediante TC durante los 5 años posteriores a la intervención quirúrgica, todos ellos sin hallazgos de interés; tan sólo se objetivó una lesión calcificada en el segmento IV hepático, presumiblemente residual al quiste hidatídico. Desde el punto de vista urológico, ha permanecido asintomático hasta la fecha.
