Se presenta el caso de un varón de 68 años con antecedentes de PSA de 9 ng/ml, una serie de biopsias prostáticas negativas y RTUP dos años antes de su llegada a nuestro servicio. Tras la intervención se apreció hemorragia posoperatoria que requirió el taponamiento del hueco prostático y el ingreso en la unidad de cuidados intensivos. El material utilizado en el taponamiento prostático se retiró a las 72 horas y la sonda transuretral a los 14 días. En los meses siguientes el paciente refirió disuria intensa, polaquiuria, nocturia, hematuria leve intermitente e incluso hiperuricuria (10 episodios cada mes). Su calidad de vida estaba notablemente afectada ya que tenía ideas de suicidio.
El análisis de orina mostró persistentemente un pH alcalino (8-9), positividad para nitratos e innumerables hematíes y leucocitos, aunque los cultivos de orina eran negativos. La creatinina y los parámetros hematológicos eran normales. El PSA era de 7 ng/ml. El cistouretrograma mostró una imagen radiopaca irregular delimitando el espacio prostático; la uretra y la vejiga eran normales. Esta imagen parecía hiperecoica con sombra acústica posterior en la ecografía. La tomografía computarizada mostraba una pared vesical gruesa y una próstata irregular hiperdensa.

Se realizó una cistoscopia hallándose múltiples calcificaciones irregulares adheridas y limitadas a la próstata así como hiperemia mucosal intensa de la vejiga.
Se procedió a realizar una resección transuretral del tejido calcificado. La sonda Foley se retiró 24 horas después de la intervención obteniéndose alivio casi inmediato de los síntomas. El informe anatomopatológico de más de 10 g de tejido mostró: Hiperplasia fibroadenomatosa, prostatitis crónica y aguda con abscedación y extensas áreas de necrosis e infarto. El análisis cristalográfico, hecho en dos laboratorios diferentes, determinó la presencia de un 60% de fosfato amónico magnésico hexahidratado (estruvita), 30% de uratos de amonio y 10% de hidroxiapatita y cabonato-apatita en el primero de los análisis y un 90% de uratos de amonio y 10% de fosfato amónico magnésico hexahidratado en el segundo.

Tras 12 meses de seguimiento el paciente continúa asintomático. El análisis de orina muestra un pH de 5, sin nitratos ni hematuria o leucocituria. Los cultivos de orina son negativos.

