Se trata de un paciente del sexo masculino de 52 años de edad que acudió a nuestro departamento por presentar hematuria macroscópica sin otro síntoma agregado durante aproximadamente 6 meses. El paciente contaba con una historia médica previa positiva para Lupus eritematoso sistémico (LES) desde hace aproximadamente 30 años. En la fase inicial de la enfermedad recibió tratamiento con Ciclofosfamida con duración y dosis desconocida por el paciente. Además padece fibrosis pulmonar secundaria al LES, para la cual requiere de oxígeno suplementario en forma permanente y broncodilatadores. A la exploración física no se encontró ninguna alteración relacionada con el padecimiento actual. Los exámenes de laboratorio, incluyendo química sanguínea, fueron normales. El examen general de orina confirmó la presencia de hematuria sin datos sugerentes de infección urinaria. El urocultivo fue negativo. La radiografía de tórax mostró datos compatibles con fibrosis pulmonar importante sin evidencia de lesiones metastásicas. En el ultrasonido abdominal se encontró un tumor sólido, irregular, dependiente del domo vesical de 9 x 7 cm. El estudio de Resonancia Magnética Nuclear (RMN) mostró una masa de 8,89 x 5,37 cm en el domo vesical, engrosamiento de la pared vesical y linfadenopatía pélvica sin evidencia de invasión a estructuras vecinas. La cistoscopia confirmó los hallazgos antes mencionados y las biopsias por vía transuretral revelaron un carcinoma poco diferenciado de vejiga.

Debido al tamaño del tumor y a su aspecto invasivo, la opción inicial de tratamiento fue llevar a cabo cistectomía radical; sin embargo las condiciones generales del paciente y el problema pulmonar impidieron que se realizara este abordaje. Por lo tanto, el paciente fue tratado con cistectomía parcial y linfadenectomía pélvica. El análisis histopatológico demostró un carcinoma de células pequeñas de vejiga de 8.5 x 6.9 x 5 cm con invasión a la capa muscular y márgenes quirúrgicos de resección negativos. Un ganglio pélvico izquierdo se encontraba invadido por metástasis. El diagnóstico fue confirmado mediante inmunohistoquímica, la cual fue positiva para cromogranina y sinaptofisina. La tinción para p53 también fue positiva.

Después de la cirugía, el paciente fue programado para recibir terapia adyuvante con gemcitabina y carboplatino; sin embargo, al recibir el primer ciclo, presentó datos intensos de toxicidad gastrointestinal (náusea y vómito) y hematológica (leucopenia), por lo que se suspendió la quimioterapia. La evolución fue buena, sin embargo 6 meses después de la cirugía presentó nuevo episodio de hematuria y fístula vésico-cutánea secundaria a recurrencia tumoral. Por tal motivo se inició tratamiento paliativo con derivación gastrointestinal por medio de ileostomía.
