Varón de 33 años, sin antecedentes médicos ni quirúrgicos de interés que ingresa desde urgencias en la sala de traumatología con el diagnostico de lumbalgia rebelde al tratamiento domiciliario.
Se realizó TAC abdominopélvico en el que se aprecia gran masa retroperitoneal (paraaórtica) que se continua con la cadena iliaca primitiva y las cadenas iliacas, sobre todo la externa en el lado izquierdo de la cavidad abdominopelviana (9¥28 cm). La tumoración es sólida con pequeñas áreas de necrosis. El TAC cervicotorácico fue normal.

Se practicó punción biopsia de la masa siendo el resultado anatomopatológico de tumor de células germinales tipo seminoma.
La exploración testicular bilateral fue normal y la ecografía testicular informó de múltiples imágenes ecogénicas puntiformes en ambos testículos (mas llamativas y extensas en el teste izquierdo), pero sin masa clara. Ante estos hallazgos ecográficos, se practicó biopsia testicular bilateral. En ambos testes la biopsia informó de atrofia testicular con patrón de síndrome de "solo células de Sertoli", hialinización tubular y microlitiasis.

En la analítica de sangre practicada al paciente llamaba la atención una LDH de 1903 y b-HCG de 23,8, con α-fetoproteína normal.
El paciente inició tratamiento con quimioterapia CTEP (Cisplatino y Etopósido). Después de 4 ciclos se practicó TAC de control, observándose la total desaparición de la masa retroperitoneal, quedando tan solo dos adenopatías paraaórticas izquierdas y otra en cadena iliaca izquierda de aproximadamente 3 cm cada una, por lo que el paciente recibió dos ciclos mas de CTEP, sin conseguirse reducción en el tamaño de dichas adenopatías.

Con la intención de extirpar la masa tumoral restante tras la quimioterapia, se practicó laparotomía media con resección de las adenopatías y orquiectomía bilateral. El estudio de las adenopatías informó de tejido fibroso con infiltrado linfoide disperso y necrosis sin observarse tumor. El estudio anatomopatológico de los testículos informo de síndrome de solo células de Sertoli, con importante atrofia tubular, hialinosis, calcificaciones y microlitiasis sin observarse tumor.
Tras doce meses de seguimiento, el paciente está clínicamente asintomático con tratamiento hormonal sustitutivo y sin recidiva radiológica ni analítica.
