Varón de 74 años de edad que acude al servicio de urgencia de nuestro hospital hacia las 4:00 de la mañana, con dolor intenso en hemiescroto izquierdo, que se irradia a hipogastrio, fosa ilíaca y zona lumbar izquierda, el paciente presenta un intenso cortejo vegetativo, con nauseas y vómitos e intenso dolor en teste izquierdo, hipogastrio y fosa ilíaca izquierda. El dolor apareció de manera súbita y aumentaba progresivamente de intensidad, a pesar del tratamiento con opiáceos. No presentaba fiebre, ni clínica miccional, tampoco refería alteraciones del ritmo intestinal. Se diagnostica de crisis renoureteral izquierda, siendo tratada como tal y ante la ausencia de mejoría del cuadro se solicita valoración a las tres horas por parte del servicio de urología.
a) Antecedentes personales:
Como antecedentes de interés el paciente refiere una cardiopatía severa con dos episodios de infarto agudo de miocardio, y angor inestable. También presenta enfermedad pulmonar obstructiva crónica (con intenso componente obstructivo) y dos accidentes isquémicos transitorios. Preguntado por antecedentes urológicos no refería hematurias, ni crisis renoureterales, tampoco había tenido episodios previos de infecciones del tracto urinario.
b) Exploración física:
Constantes eran normales. En la exploración torácica destacaba disminución de la ventilación en ambos campos inferiores. Abdomen blando y depresible, sin signos de irritación peritoneal. No se palpan masas ni megalias, ni tampoco hernias. Discreto dolor a la percusión en fosa ilíaca izquierda la puño-percusión renal bilateral negativa.
Exploración genital, pene y el teste derecho absolutamente normales. El teste izquierdo se encontraba horizontalizado y ascendido hasta orificio inguinal superficial, y muy doloroso a la palpación. El reflejo cremastérico abolido. El signo de Prehn era positivo. No existían alteraciones inflamatorias en la piel del escroto.
c) Pruebas complementarias:
Sedimento urinario de rutina fue informado de normal. Realizamos un estudio preoperatorio, el cual es normal salvo bloqueo de rama derecha que se aprecia en el electrocardiograma.
d) Actitud y tratamiento:
Tras la reexploración del paciente, la intensa sospecha diagnóstica y la demora en el diagnóstico decidimos realizar exploración testicular vía escrotal, en la cual apreciamos torsión del cordón espermático de 180º y teste izquierdo congestivo e isquémico; destorsionamos, y aplicamos suero fisiológico caliente y a los 10 minutos el testículo volvió a recuperar su tonalidad normal, con posterior pexia bilateral. Dos días después de la intervención el paciente fue dado de alta.
