Se trata del caso de un hombre de 55 años que ingresó al hospital debido a un cuadro clínico de cinco días de evolución con fiebre, dolor y rubor en el miembro inferior derecho, diarrea y tos húmeda. El paciente había sido sometido a trasplante alogénico de médula ósea cinco años antes, después del cual desarrolló enfermedad de injerto contra huésped, que se hizo crónica y se trató con 15 mg/día de prednisona; además, presentaba bronquiolitis obliterante y había sido hospitalizado en múltiples ocasiones por complicaciones infecciosas, como sepsis de origen abdominal por Escherichia coli, neumonía grave por Streptococcus pneumoniae, enfermedad diarreica aguda por Salmonella spp. y colitis por Clostridium difficile.
En el examen físico se encontró disminución de los ruidos respiratorios y crepitaciones escasas, además de signos inflamatorios locales en el miembro inferior derecho.
En los exámenes de laboratorio iniciales se registraron 7 x 103 glóbulos blancos por ml, 2,8 x 10 3 neutrófilos por ml, 76 x 10 3 plaquetas por ml y 12,4 g/dl de hemoglobina. Las pruebas hepáticas y renales fueron normales. Los estudios imaginológicos del pulmón (rayos X de tórax y tomografía computadorizada de alta resolución), no mostraron alteraciones en el parénquima pulmonar.
Se inició el tratamiento antibiótico contra la infección de tejidos blandos con linezolid y piperacilina- tazobactam. Los dos hemocultivos obtenidos en el momento del ingreso fueron positivos a las 40 horas de incubación y en el informe preliminar se reportaron bacilos Gram negativos, por lo que se suspendió el linezolid y se cambió la piperacilina-tazobactam por imipenem para combatir posibles gérmenes resistentes comunes en pacientes inmu- nosuprimidos. Posteriormente, los bacilos Gram negativos se identificaron como B. bronchiseptica mediante el sistema automatizado VITEK2 (bioMérieux ® ), con un 96 % de confiabilidad; se realizó igualmente la prueba de la oxidasa, la cual fue positiva. Debido a lo inusual del aislamiento, la cepa se sometió a otro proceso de identificación con la metodología MicroScan (Siemens ® ), y se obtuvo el mismo resultado. En el cuadro 1 se presenta el perfil de sensibilidad a los antibióticos evaluados.

Debido a los resultados microbiológicos obtenidos, se entrevistó nuevamente al paciente, quien no refirió haber estado expuesto a animales que pudieran ser la fuente del microorganismo. La administración de imipenem se continuó durante 14 días, con buenos resultados clínicos y microbiológicos; los hemocultivos de control fueron negativos a los siete días de iniciado el tratamiento antibiótico.
Un mes después, el paciente reingresó con un cuadro clínico de deposiciones diarreicas, dolor abdominal, vómito, mialgias y síntomas constitucionales.
En el examen físico se lo encontró deshidratado, taquicárdico y con crepitaciones en ambas bases pulmonares. En los exámenes de laboratorio en el momento del reingreso, se registraron niveles de hemoglobina de 13,1 g/dl, un conteo de glóbulos blancos de 7,2 x 103 células/ml y de neutrófilos de 6,8 x 103 células/ml, plaquetas de 6 x 103/ml, proteína C reactiva de 15 mg/dl (valor normal: <0,8 mg/dl) y creatinina de 1,89 mg/dl (valor normal: 1,3 mg/dl). En los rayos X de tórax se observaron opacidades alveolares con broncograma aéreo multilobar, en tanto que en la tomografía contrastada de abdomen se apreció engrosamiento de la pared y aumento de la captación del medio de contraste en la mucosa del colon transverso y el sigmoides.
Se inició el tratamiento con piperacilina-tazobactam y vancomicina, pero el paciente presentó choque séptico y falla renal anúrica, y falleció a las 72 horas del reingreso. En dos hemocultivos de muestras tomadas durante la atención inicial de urgencias, se detectó nuevamente el crecimiento de B. bronchiseptica.
