Se presenta el caso de una niña de 45 días de edad, procedente de Leticia, Amazonas, cuya madre la llevó a consulta por segunda vez y refirió un cuadro clínico de cuatro días de evolución con aumento del tamaño del abdomen y fiebre persistente con disminución de la misma en el último día.
En el examen clínico la paciente presentaba edemas, hematomas, distensión abdominal y hepatomegalia dolorosa con dificultad respiratoria. Se drenó con sonda nasogástrica el contenido hemático y los exámenes de hematología revelaron un recuento bajo de plaquetas (26.800 por mm 3 ); otros parámetros se presentan en el cuadro1. El cuadro clínico progresó rápidamente a acidosis respiratoria (hipoxemia) y, posteriormente, la niña presentó paro cardiorrespiratorio sin reacción a las maniobras de reanimación.
Se tomaron muestras de tejido hepático, esplénico, pulmonar, renal y muscular cardiaco durante la necropsia y se remitieron a los laboratorios de Patología y Virología del Instituto Nacional de Salud, para confirmación del diagnóstico asociado a infección grave por dengue.
Mediante el estudio histopatológico de rutina con coloraciones de hematoxilina y eosina de los tejidos obtenidos en la necropsia, se observó una lesión grave del hígado asociada con choque y necrosis hepatocelular en áreas mediozonales y pericentrales del lobulillo, así como hemorragia parenquimatosa y capsular e infiltrado inflamatorio mononuclear en áreas portales. El tejido pulmonar presentaba edema y hemorragia difusa reciente sin neumonía. El tejido esplénico mostraba congestión celular de la pulpa blanca asociada con hiperplasia linfoide reactiva, y los tejidos renal y muscular cardiaco parecían normales, sin procesos infla matorios ni necrosis.

El examen molecular mediante RT-PCR en muestras de tejido hepático en solución salina, confirmó la infección con el serotipo 2 del virus del dengue (DENV2). En los ensayos de inmunohistoquímica, mediante las técnicas de peroxidasa y fosfatasa, se demostró que el antígeno viral se distribuía en todos los órganos obtenidos en la necropsia. En el cuadro2 se presenta la distribución del antígeno en diferentes tipos celulares.

