Paciente de sexo masculino, 20 años de edad, sin antecedentes mórbidos relevantes, consulta por seis días de evolución de dolor torácico derecho de inicio súbito, de tope inspiratorio, con disnea. Radiografía muestra neumotórax derecho de 100%. Ingresa por urgencias, se realiza pleurostomía con tubo 24Fr, conectado a trampa de agua sin aspiración, logrando expansión pulmonar. Inmediatamente evoluciona con hipotensión hasta 90/60 mmHg, taquicárdico en promedio 120 latidos por minuto, saturando hasta 78% con O2 ambiental y sudoroso. Se optimiza la oxigenación con mascarilla de recirculación con oxígeno al 100% más nebulización con Fenoterol más Bromuro de Ipatropio alcanzando 92%. Por lo anterior se decide traslado para monitorización en unidad de paciente crítico.
Ingresa a la unidad de intermedio con saturación hasta 88%, por lo que se inicia apoyo ventilatorio mecánico no invasivo en modalidad CPAP. Radiografía de tórax portátil muestra extenso edema pulmonar derecho con falta de expansión apical y pulmón izquierdo sin signos de edema o condensación. A las 12 h de ingresado cursa con hipotensión, con requerimiento de noradrenalina para mejorar perfusión, en el contexto de shock probablemente distributivo se inicia aporte de volumen con suero ringer lactato e infusión de albúmina, con buena respuesta, no siendo necesarios drogas vasoactivas luego del primer día de su admisión.
A las 36 h de ingreso persiste con saturación de oxígeno cercana a 90% con FiO2 30% por lo que se realiza AngioTAC de tórax que muestra opacidades en vidrio esmerilado compatible con edema por expansión en pulmón derecho y bulas apicales subpleurales bilaterales, de hasta 1,8 cm de tamaño a derecha y 4,8 cm a izquierda. Se decide mantener en manejo médico hasta mejorar parámetros ventilatorios para plantear resolución quirúrgica. Persiste con fuga aérea por el drenaje pleural y falta de expansión pulmonar por lo que se conecta a aspiración a −6 cmH2O bien tolerada.
Evoluciona estable, con requerimientos de oxígeno a la baja, siendo retiradas la ventilación mecánica no invasiva de forma progresiva, alcanzando cifras de saturación de 98% al quinto día sin apoyo ventilatorio suplementario. Pese a esto, persiste con fuga de aire y falta de expansión pulmonar. Al quinto día se controla con nueva radiografía de tórax que muestra resolución del edema casi en su totalidad y falta de expansión de 50%. Dada la resolución del edema se decide la cirugía. Se accede por videotoracoscopía derecha encontrando un pulmón de aspecto sano con un complejo de bulas apicales que se reseca mediante endograpadora. Además se realiza escarificación mecánica de la pleura. Al día siguiente de la cirugía evoluciona estable, con débito por pleurostomía serohemático, escaso, sin fuga de aire observable a la espiración forzada o maniobras de valsalva.
Se retira tubo pleural a las 48 h sin incidentes, radiografía de control con expansión completa.
