Mujer de 50 años, diabética, hipertensa y dislipidémica, que se presenta en el servicio de urgencia (SU) de HUAP con dolor abdominal difuso. Se describe taquicárdica, taquipneica y mal perfundida. Se hospitaliza y se realiza TAC de abdomen y pelvis que muestra importante íleo colónico sin signos de obstrucción mecánica, ni perforación de víscera hueca, que se interpreta como síndrome de Ogilvie. Se inicia tratamiento antibiótico con ceftriaxona y metronidazol. La paciente evoluciona en malas condiciones, requiriendo intubación orotraqueal, ventilación mecánica (VM) y NA. Evaluada por equipo quirúrgico y en presencia de abdomen agudo se decide ingresar a pabellón. En protocolo operatorio se describe gran cantidad de líquido purulento (± 400 cc), necrosis de todos los segmentos del colon, por lo que se realiza colectomía total e ileostomía terminal, aseo con laparostomía e instalación de Abthera.
Ingresa a UCI con diagnósticos de sepsis de foco abdominal, necrosis colónica de etiología no precisada, laparostomía y DOM. Se efectúa reanimación guiada por metas y soporte vital avanzado10,15. Se inicia HMD extendida asociada a Cytosorb 16 h después del ingreso a UCI. La paciente se estabiliza hemodinámicamente a 9 h del inicio de la terapia y la AD pudo ser retirada a las 19 h, momento en que la NA se había disminuido desde 0,6 al ingreso a 0,12 μg/kg/min. En forma paralela se observó mejoría de los parámetros metabólicos. Al 6° día fue extubada exitosamente. Durante su estadía en UCI la paciente fue sometida a tres aseos quirúrgicos antes de cerrar la laparostomía. Durante toda su evolución, la diuresis se mantuvo entre 430 y 1.005 ml/día, requiriendo HMD hasta el día 28 de hospitalización. Las variables demográficas, días de estada en VMI, UCI y UTI se describen en la Tabla 1.
VMI: ventilación mecánica invasiva; UCI: unidad de cuidados intensivos; UTI: unidad de cuidados intermedios.
