Mujer de 31 años, consumidora de pasta base de cocaína. Consulta en urgencia después de tres días de cefalea persistente, disartria, dificultad para tragar y disminución de fuerzas del hemicuerpo derecho. Se constató hemiparesia derecha e imágenes hipodensas bihemisféricas en la tomografía axial computarizada (TAC). La paciente rechazó hospitalización. Dos semanas después es traída por familiares por acentuación de los síntomas, alucinaciones visuales y compromiso de conciencia. Ingresó desorientada, disártrica, con hemiparesia derecha, fondo de ojo normal. Líquido cefalorraquídeo, hemograma, creatinina, glicemia, nitrógeno ureico y electrolitos plasmáticos normales. Las serologías para virus herpes 1, 2 y 6, virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y citomegalovirus fueron negativas, así como para toxoplasma y Mycoplasma. Dos días después febril 39°C, desaturando a 77%, se identificó neumonía aspirativa. La resonancia magnética (RM) cerebral mostró múltiples lesiones hiperintensas en T2 y FLAIR que captaban contraste parcialmente. Recuperada de la neumonía, adquiría vigilancia espontanea, dirigía la mirada y obedecía órdenes simples, sin embargo, al compromiso motor en extremidades derechas se agregó paresia de la extremidad superior izquierda, hiperreflexia generalizada y Babinski bilateral. En el electroencefalograma se observó lentitud delta difusa, sin reactividad a la foto-estimulación. Se mantuvo somnolienta, las paresias evolucionaron a plejias una semana después. Se decide tratar como ADEM, se inician bolos de 1 g de metilprednisolona. Aparece trismo intermitente, mantiene los ojos abiertos con respuesta palpebral a la amenaza, sin establecer contacto. Dos días después se administra segundo bolo de metilprednisolona, reaparece la fiebre y fallece.

