Paciente masculino de 52 años, chofer, con antecedente de hipertensión arterial en tratamiento. Consulta por cuadro de un mes de evolución, caracterizado por dolor en pantorrilla y fosa poplítea izquierda, que se presenta a los 50 metros de marcha. Sin historia previa de claudicación intermitente.
En la exploración física destaca disminución de la temperatura en la piel de pierna y pie izquierdo, con ausencia de pulso poplíteo y distal en esa extremidad. En extremidad inferior derecha pulsos normales.
El laboratorio vascular no invasivo confirma el diagnóstico clínico de obliteración femoro-poplítea izquierda, por lo que se hospitaliza para angiografía.
Se realiza estudio angiográfico ; observándose en arteria poplítea izquierda en un segmento de 45 mm de largo, una estenosis de hasta 93%, de superficie lisa, que sugiere compresión extrínseca. Resto del árbol arterial sano, sin imágenes endoluminales.

Llama la atención aparición de pulso poplíteo y distal en la extremidad afectada al día siguiente del estudio.
Al segundo día post angiografía se indica marcha al paciente, reproduciendo el dolor en pantorrilla izquierda. Examinado en el momento se pesquisa nuevamente ausencia de pulso poplíteo y distal. Estudio no invasivo PVR (registro volumen de pulsos) y PPG muestra alteración en morfología de curvas de la poplítea a distal con PPG plano en ortejos..
Con hipótesis de síndrome de atrapamiento de la arteria poplítea se realiza resonancia magnética (RM) que no muestra compresión extrínseca de los vasos por estructura alguna, destacando en su pared una imagen hiperintensa en secuencia T1que determina estenosis y sugerente de hematoma. Estudio con angiografía por tomografía computada de extremidades inferiores (AngioTC de EEII) muestra en arteria poplítea izquierda, a nivel de la estenosis, una imagen de baja densidad en su pared, sin realce con el contraste endovenoso, que hace plantear el diagnóstico de degeneración quística de la arteria poplítea.
Intervenido quirúrgicamente mediante abordaje posterior, se realiza puente poplíteo con vena safena invertida, resecando la arteria poplítea en su tercio medio, la que se aprecia de coloración violácea y contorno irregular. El informe de la pieza enviada a biopsia concluye “degeneración quística de la media”.

El paciente evoluciona en buenas condiciones generales, con pulsos conservados y simétricos en ambas EEII, sin claudicación intermitente y pudiendo reintegrarse rápidamente a sus labores habituales.
En controles posteriores se encuentra asintomático, con examen físico y estudio vascular no invasivo normal a un año de la cirugía.
