Mujer de 22 años, sana. Consultó por aumento de volumen cérvico-parotídeo derecho sensible, de 3 meses de evolución y refractario a antiinflamatorios. Fue interpretado como síndrome de mononucleosis infecciosa y por su persistencia se le indicó empíricamente amoxicilina-ácido clavulánico sin mejoría clínica. Finalmente, le indicaron glucocorticoides con resolución completa del cuadro.
Dos meses después consultó nuevamente por fiebre asociado a múltiples adenopatías submandibulares sensibles e induradas, con aumento de volumen parotídeo ipsilateral. Presentaba PCR de 41 mg/L y hemograma con neutro filia relativa. Las pruebas hepáticas y LDH estaban en rangos normales.
Se solicitó TAC cervical que mostró aumento de volumen parotídeo y de grupos ganglionares cervicales bilaterales, ambos de predominio derecho. Además se informó un probable flegmón cervical. Se reiniciaron los antibióticos (ceftriaxona más clindamicina) sin respuesta. Dada la persistencia del cuadro, se escaló a esquema antibiótico de segunda línea (vancomicina más levofloxacino) y se amplió estudio con TAC de tórax-abdomen-pelvis que informó linfonodos precarinales de 6 mm, sin otros hallazgos. El estudio inmunológico con ANA e infeccioso para VEB, CMV, VIH, sífilis, Toxoplasma gondii y Bartonella hensenlae fueron negativos. Finalmente, se realizó biopsia de ganglio cervical que reveló hallazgos compatibles con linfadenitis necrotizante histiocitaria. Se suspendieron los antibióticos y se indicó tratamiento con prednisona 30 mg al día con disminución progresiva de las dosis a partir de la segunda semana, completando 1 mes de tratamiento. La fiebre cedió a las 24 h tras el inicio de la terapia y no ha presentado recurrencias a los 6 meses de seguimiento.
