Paciente de 51 años, portadora de hipertensión arterial y dislipidemia en tratamiento, sometida a histerectomía 10 años antes por miomatosis. Un año previo a su ingreso se encontró gran masa abdominal en examen físico rutinario, recientemente se había agregado disnea de medianos esfuerzos. La tomografía axial computada de abdomen y pelvis en otro centro demostró presencia de un gran tumor pelviano, asociado a trombosis de vena ilíaca izquierda y VCI hasta el extremo superior de la zona estudiada. Ante imposibilidad de interrumpir su VCI profilácticamente para laparotomía exploradora, fue anticoagulada con cumarínicos y enviada a domicilio.
En segunda opinión en nuestra institución, se realizó nueva tomografía computada que incluyó tórax, abdomen y pelvis, estableciendo el diagnóstico al demostrar crecimiento intravenoso de un tumor pelviano, que llegaba hasta el tracto de salida del ventrículo derecho. El ecocardiograma confirmó el tumor y descartó otras patologías cardiacas.

Similar al caso previo, se procedió a resección mediante esternotomía y laparotomía medias, circulación extracorpórea y paro circulatorio de 9 min en hipotermia moderada. El tumor fue removido mediante apertura de la aurícula derecha, VCI e iliaca izquierda; no se encontraba adherido a las paredes de los vasos o corazón. Posterior a la resección se ligó la vena iliaca común izquierda. En el mismo acto se resecó el tumor pelviano.

La paciente se recuperó sin complicaciones con alta al séptimo día e indicación de aspirina 100 mg a permanencia y rivaroxabán 10 mg oral por 20 días. La biopsia reveló un leiomioma con degeneración hialina. A 6 meses se encuentra asintomática.
