Un varón de 54 años de edad, procedente de Perú, fue remitido a nuestra consulta por el desarrollo de un cuadro cutáneo de inicio brusco acompañado de mialgias y escalofríos de 2 semanas de evolución localizado en región facial, cervical y V del escote. El paciente fue previamente diagnosticado en otro centro de rosácea leve tipo pápulo-pustulosa y refería aplicación de corticoide tópico (crema de prednicarbato al 0,25%) una vez al día durante seis meses para controlar las lesiones.
A la exploración física el paciente presentaba febrícula, eritema y edema facial junto con lesiones cutáneas inflamatorias consistentes en pápulas, pústulas y sin comedones. Padecía asimismo clínica ocular con inyección ocular sectorial, telangiectasias, lagrimeo y fotofobia por epiescleritis. En la analítica de urgencias se evidenciaba leucocitosis leve con desviación a la izquierda sin ningún otro hallazgo relevante añadido.

Con el diagnóstico de rosácea fulminans con afectación ocular, inició tratamiento oral con metronidazol 250 mg/día, prednisona 30 mg/día, isotretinoína 40 mg/día (0,7 mg/kg/día).
En una semana el hemograma se normalizó y ante la mejoría clínica se retiró el me-tronidazol y la prednisona (esta última tras descenso progresivo). La dosis isotretinoína se redujo de forma progresiva durante 5 meses hasta su retirada con la resolución completa del cuadro. Tras seis meses de la retirada de la medicación, el paciente no ha presentado nuevas lesiones.

