Hombre de 58 años, tabáquico, obeso e hipertenso en tratamiento con losartán 50 mg al día. Consultó por parestesias de manos y pies de una semana de evolución y debilidad progresiva de las cuatro extremidades que le impedían la marcha. Al ingreso estaba consciente y orientado, con una tetraparesia de predominio proximal, arreflexia generalizada y paresia facial derecha. Presión arterial (PA) 177/62 mmHg. Hemograma, creatinina, nitrógeno ureico, electrolitos plasmáticos, gases arteriales y pruebas hepáticas sin alteraciones. Inmunoglobulinas A, G y M en rangos normales. Con el diagnóstico de Síndrome de Guillain-Barré, se inició la administración de inmunoglobulina endovenosa 0,4 g/kg de peso (Inmunoglobulina G endovenosa UNC, Argentina). Dos horas después de completada la primera infusión, desarrolló compromiso de conciencia y agitación psicomotora, que obligó a la sedación. Su PA era de 181/90 mmHg y se notó una agravación motora, aparición de paresia de ambos terceros pares y de pares bulbares, obligando a la intubación orotraqueal y ventilación mecánica. La tomografía computada (TC) de cerebro mostró borramiento de surcos y discreto colapso ventricular, sugerentes de edema cerebral. La punción lumbar dio salida a líquido cefalorraquídeo claro. Su estudio reveló 0,60 g/l de proteínas, glucosa 0,75 g/l y 1,6 leucocitos por mm3. La electromiografía definió una polineuropatía desmielinizante aguda. Se suspendió la Igev y se inició plasmaféresis ese mismo día. Durante cuatro días permaneció comprometido de conciencia. Al quinto día fue extubado por la notable recuperación motora, que incluía la oculomotilidad, aunque persistía leve paresia de la aducción y elevación del ojo izquierdo. La TC de cerebro realizada al séptimo día, mostró regresión del edema cerebral y el EEG realizado ese día fue normal. Completó 5 sesiones de plasmaféresis logrando bipedestación al décimo día.

