Paciente de sexo masculino, 52 años, con antecedentes de hipotiroidismo secundario a una tiroiditis crónica, síndrome de Sjögren, insulinoresis-tencia y vitiligo generalizado de aproximadamente 34 años de evolución, manejado en dermatología sin buenos resultados.
Asociado al síndrome de Sjögren, el paciente presentó un cuadro neurológico interpretado como una poliradiculoneuropatía desmielinizante inflamatoria crónica (CIDP). Inició tratamiento con prednisona 1 mg/kg/d en diciembre de 2007, el que mantuvo con disminución progresiva de la dosis hasta junio de 2008. No evolucionó favorablemente con este tratamiento, desarrollando un síndrome de cushing secundario. Por lo anterior, se presentó al equipo de reumatología y, considerando el fracaso a coticoesteroides, se decidió iniciar pulsos mensuales de IGIV. Durante los primeros dos meses se utilizan dosis inmunomo duladoras (2 g/kg), las que luego se disminuyeron paulatinamente hasta llegar a 0,5 g/kg, debiendo ser incrementada por reactivación de la neuropatía a 1 g/kg.
Desde la primera infusión presentó una franca recuperación del cuadro neurológico, la que se mantiene hasta ahora. Después del cuarto mes de tratamiento, el paciente refere en forma espontánea una marcada disminución del vitiligo con repigmentación casi total de cara, cuero cabelludo, pabellones auriculares, región cervical y en alrededor de 50% en manos, pies y zona genital. Lo anterior se pudo objetivar gracias a varias fotografías que el paciente se había tomado, por iniciativa propia, antes de iniciar el tratamiento. Hasta el momento ha completado 28 infusiones mensuales, siendo la dosis de mantención actual 0,75 gr/kg, repigmentándose casi completamente, con excepción de las manos, en las que este proceso ha sido más lento.

