Mujer de 53 años sin antecedentes de alcoholismo, que cursaba con ictericia y baja de peso desde hacía un año. Fue estudiada con diagnóstico de hepatitis autoinmune v/s cirrosis biliar primaria. Destacó AML (+), AAM (+), GGT y FA muy elevadas y varices esofágicas. Recibió tratamiento esteroidal, que luego se asoció azatioprina, sin lograr mejoría. Ingresó ictérica con múltiples equímosis, hipotensa, con diagnóstico de daño hepático de etiología no precisada, hipertensión portal y encefalopatía hepática grado III. Tenía bilirrubina total 31,4 mg/dl, esplenomegalia, trombocitopenia y falla renal, sin cambios electrolíticos significativos, VHB y VHC (-). Soporosa, movilizaba sus extremidades, EEG lento encefalopático, TC cerebral mostraba edema significativo. Seis días después, en sopor profundo con encefalopatía grado IV es trasplantada. Al segundo día adquiría vigilancia aunque persistía somnolienta, dirigía la mirada tenía pupilas isocóricas reactivas. Al séptimo día se mantenía somnolienta, hipotónica, cuadripléjica, reflejos presentes y Babinski, sin alteraciones sensitivas. TC cerebral sin lesiones. Se mantuvo sin cambios. Se realizó RM a los quince días del trasplante, mostrando alteraciones en la protuberancia, hipointensas en T1 e hiperintensas en T2. El EEG encefalopático, tenía frecuencias theta, de mediano voltaje. Al trigésimo tercer día no había logrado recuperación motora, se mantenía soporosa. Se repitió la RM que mostró ampliación de la lesión protuberanciales. Falleció por complicaciones respiratorias al cuadragésimo día del trasplante.

