Mujer de 36 años que cursaba embarazo de término, presentó ictericia, con bilirrubina de 7,8 mg/dl, enzimas (FA 1027; GOT 1002; GPT 747), protrombina 73% y ecografía abdominal normal. Dos días después tiene parto por vía vaginal. Al mes se detectó una bilirrubina total de 15,3 mg/dl, protrombina de 11% y FA 364, GOT y GPT en descenso. Se asoció dolor abdominal, vómitos y compromiso de conciencia. Ingresó con marcadores de Hepatitis B-C e IgM virus A, negativos. Tomografía cerebral (TC) normal. Estaba en coma, pupilas iguales reactivas, vagabundeo ocular, reflejos osteotendinos vivos, plantares indiferentes. Hipotensa (80/40), taquicárdica (130x'), polipneica (40x'), con mala perfusión distal. Se diagnosticó daño hepático fulminante, sepsis, neumonía y encefalopatía grado I V. Es trasplantada al tercer día de su ingreso, en equilibrio electrolítico. Al día siguiente, somnolienta, abría los ojos, movilizaba las cuatro extremidades con reflejos vivos y Babinski. Se mantuvo despierta y activa. Al séptimo día protrombina de 70%, conciente, orientada, déficit motor de las cuatro extremidades, reflejos exaltados en extremidades inferiores y Babinski. En los días subsiguientes mejoró la comunicación verbal, inició recuperación motora en los dedos de las manos. Mantenía hiperreflezia, sin compromiso sensitivo. La RM del vigésimo día, mostró lesión en la región central de la protuberancia, visible en T2 y FLAIR, y lesiones de la corteza cingular, de aspecto hipóxico. El EEG tenía actividad lenta inespecífica. Completó la recuperación motora en dos meses, época en que inició rechazo del trasplante, definido por biopsia. Se instala infección respiratoria aguda. Al tercer mes, no hablaba por la traqueostomía, temblor postural de manos y pies, sin déficit motor, reflejos osteotendinos simétricos, plantares indiferentes. Posteriormente, se detectaron abscesos hepáticos múltiples. Es retrasplantada con examen neurológico y EEG normal. Desarrolló nueva infección pulmonar con fora multiresistente y shock séptico. Se encuentra ascitis, y trombosis de la vena cava, que la llevan al colapso hemodinámico. Fallece 120 días después del segundo trasplante.
