Hombre de 33 años con antecedentes de ser fumador (20 cig/día) y un episodio de urolitiasis a los 27 años. Consultó por cuadro de dolor intenso en flanco derecho, de inicio súbito, sin irradiación, asociado a náuseas y vómito en una ocasión que cede espontáneamente. El cuadro se repitió 5 h después, siendo de similares características al anterior.
No presentó fiebre y al examen físico destacaba una presión arterial de 140/82 mmHg y dolor a la palpación en fosa ilíaca derecha (FID).
Dentro de los exámenes de laboratorio se encontró orina completa sin hematuria, hemogra-ma con leucocitosis (17.200 x mm3), creatininemia de 1,2 mg/dl y LDH de 1.457 UI/1.
Se realizó pieloTC que resultó ser negativa para urolitiasis, prosiguiéndose con TC de abdomen y pelvis, en la cual se observó una extensa área hipodensa de aspecto cuneiforme en la cara posterior del parénquima renal derecho, compatible con infarto parcial renal derecho.
Se hospitalizó al paciente. Se tomaron exámenes para trombofilia, cuyos resultados fueron normales, previo al inicio de anticoagulación (Fragmin y Neosintrón ). Además se realizó ecocardiografía transesofágica que resultó normal y un angioTC que reveló la presencia de una arteria renal derecha dominante (AD) y otra polar de menor calibre con trayecto normal, e imagen compatible con alteración de la pared arterial con infarto renal.

Se prosiguió con estudio angiográfico, el cual reveló una aortografía normal, alteración en la perfusión del polo superior, cara anterior y posterior del riñon derecho, sin compromiso de la perfusión del polo inferior dado por la arteria polar secundaria. La arteria renal dominante se observó irregular, dilatada a partir de su tercio medio que además presentó un flap de disección que comprometió el origen de las ramas interlobares, limitando así el flujo distal. El flap de disección fue descrito como de alta complejidad sin posibilidades de maniobras endovasculares.

Dos días después presentó nuevo episodio de dolor en flanco derecho. Nuevo angioTC mostró una clara progresión del infarto renal en los 2/3 superiores del riñon derecho.

El paciente evolucionó con presiones arteriales en el rango de 160/100 mmHg y sin deterioro de la función renal (creatininemia 1,2 mg/dl). Fue dado de alta con terapia antihipertensiva (Blox 4 mg/día) en buenas condiciones generales para su manejo ambulatorio. En control ambulatorio a los dos y diecisiete días posterior al alta se encontró al paciente asintomático, normotenso y con el resto del examen físico sin hallazgos patológicos.
