Paciente JSL, sexo masculino, 64 años de edad, con antecedente de hipertensión y alcoholismo, comenzó diálisis por insuficiencia renal en junio de 1995 en el Hospital Dr. Gustavo Fricke. En enero de 1997 fue derivado a la especialidad de periodoncia del Servicio Odontológico, con el fin de tratar una periodontitis del adulto, de lo cual fue tratado y dado de alta el mismo año. En diciembre de 1998 fue reingresado a periodoncia por una inflamación gingival, encontrándose algunos focos de agrandamiento gingival localizados, de origen idiopático. En octubre de 2000 se volvió a diagnosticar gingivitis, condición que no fue bien resuelta durante su tratamiento.
En marzo de 2001 se le realizó un trasplante renal heterotópico, recibiendo ciclosporina A desde esa fecha. En agosto del mismo año se le diagnosticó un agrandamiento gingival asociado al consumo de fármacos (ciclosporina A y nifedipino) en dientes anterosuperiores (grupo II) y anteroinferiores (grupo V), practicándole cirugías periodontales en noviembre del mismo año (en ambos grupos dentarios), junio de 2002 (grupo II), noviembre del mismo año (grupo V), febrero, marzo y abril de 2003, todas en los dientes anterosuperiores. Si bien la cirugía gingival eliminó el tejido sobrante, la enfermedad recidivó constantemente. Durante este periodo fue atendido en la Facultad de Odontología de la Universidad de Valparaíso, siendo tratado periodontalmente sin una terapia quirúrgica. En diciembre de 2003, luego de seis intervenciones, el paciente recidivó en su enfermedad a menos de 7 meses de la última intervención, con un agrandamiento gingival severo generalizado, el cual provocó el ocultamiento de los dientes por parte de la encía, y su desplazamiento.

El paciente fue sometido a un tratamiento periodontal, enfocándose a uno de los factores etiológicos primarios del agrandamiento gingival asociado a fármacos, y frecuentemente olvidado, el biofilm bacteriano. La terapia quirúrgica fue retomada en diciembre de 2003 (grupo II), enero (dientes posteriores izquierdos) y marzo (dientes posteriores izquierdos e inferiores) de 2004. Al paciente se le tomó una biopsia, en la cual se apreciaba un epitelio pluriestratificado paraqueratinizado, delgado e irregular. Las crestas epiteliales se apreciaban profundamente en un tejido conectivo medianamente colagenizado, altamente vascularizado con numerosos vasos de pequeño calibre e invadido de células inflamatorias, mayoritariamente células plasmáticas y linfocitos.

Luego de la terapia, a 10 meses del tratamiento, el paciente presentó una leve recidiva en el molar superior izquierdo, realizándose la eliminación del tejido sobrante en enero de 2005.

