Paciente de sexo femenino de 68 años de edad, con antecedentes de hipertensión arterial de 5 años de evolución y de enfermedad coronaria demostrada angiográficamente. Clínicamente, la paciente se encontraba asintomática y en capacidad funcional I. Sin embargo, siempre presentó cifras tensionales muy elevadas, con promedio de 190/95 mmHg a pesar de múltiples esquemas farmacológicos. Además es alérgica a la hidroclorotiazida y presentó elevación de la creatinina en relación al enalapril. Estando en tratamiento con nifedipino retard 20 mg x 2; atenolol 50 mg/día; minoxidil 5 mg/día; isosorbide mononitrato 10 mg x 2; atorvastatina 10 mg/día; furosemida 20 mg/día, sus presiones arteriales en reposo eran 190/60 mmHg, como promedio.
Debido a la refractariedad y severidad de la cifras tensionales, se realizó estudio destinado a buscar causa corregible y la angiorresonancia renal que demostró una atrofia del riñón derecho y una estenosis significativa (>50%), a 1 cm del ostium, en la arteria renal izquierda, la que posteriormente se confirmó con una angiografía renal selectiva.
En vista de ser una paciente funcionalmente monorrena, con HTA severa y refractaria y una estenosis focal significativa en la arteria renal izquierda, se planteó realizar una angioplastia con stent con la finalidad primaria de modificar la progresión del daño renal y, en segundo lugar, lograr una disminución en las cifras tensionales.
Debido que la paciente tenía una creatinina basal de 1,6 mg/dL, se planificó utilizar CO2 como medio de contraste y así disminuir la exposición a medio de contraste yodados y el riesgo de insuficiencia renal aguda.
Procedimiento. A través de un acceso arterial femoral derecho, se avanzó un catéter guía Cordis 6F, y se canuló en forma selectiva el ostium de la arteria renal izquierda. Este proceso fue guiado por inyecciones manuales de CO2, el cual fue obtenido directamente desde un balón reservorio. Utilizando angiografía con sustracción digital se inyectó 20 ml de CO2 y se obtuvo una imagen basal ; luego, sobre una guía de angioplastia de 0,014'', se avanzó un Stent Genesis® (Cordis) de 5,0 x 18 mm, que se implantó a 12 atmósferas durante 30 s. En el control angiográfico se observó un stent bien implantado y sin estenosis residual. El volumen total de CO2 utilizado fue 160 ml.

En vista que era nuestra primera angioplastia con CO2, realizamos una aortografía con 24 ml de medio de contraste convencional yodado isosmolar para corroborar el buen resultado.

A un mes del procedimiento la paciente continuaba asintomática, con presión arterial (PA) 150/90 mmHg, manteniendo sus fármacos habituales, con excepción del minoxidil, el cual fue suspendido una semana posprocedimiento.
