Presentamos el caso de una mujer de 49 años sin antecedentes de interés, que acude a la urgencia de nuestro Hospital, porque refiere la introducción de un objeto metálico en el área genital en el contexto de prácticas erótico-sexuales.
Clínicamente la paciente se encontraba asintomática, y en la exploración genital no se objetivó material alguno en el interior de la vagina.
En la radiografía simple de abdomen se observaba un objeto metálico que sobresalía del contorno de la vejiga urinaria. Se practica finalmente ecografia, seguida de TAC abdominal, en donde se objetiva un objeto metálico de 8 cm de longitud alojado en el interior del uréter pelviano derecho.

Se procede a intervenir a la paciente y se realiza cistoscopia bajo anestesia general, objetivándose cilindro metálico que sobresale del interior del orificio ureteral derecho.
Ante la imposibilidad de extraer dicho objeto por vía endoscópica, se procede a la realización de una laparotomía media infraumbilical, con apertura de vejiga y extracción de cilindro metálico de 8 cm. de longitud, que correspondía a perfilador de ojos.

