Varón de 67 años con antecedentes personales de hipertensión arterial, dislipemia, miocardiopatía hipertrófica obstructiva y síndrome de apnea obstructiva del sueño. Insuficiencia renal crónica por nefroangioesclerosis, siendo trasplantado en el año 1998 en fosa ilíaca derecha, sin incidencias. El paciente presenta un injerto normofuncionante (creatinina sérica: 2,4 mg/dL basal) y sigue tratamiento con Prednisona y Ciclosporina A (CsA). En el año 2006, se detecta lesión en labio inferior que es extirpada, con el resultado anatomopatológico de carcinoma epidermoide microinfiltrante. Se realiza modificación de la inmunosupresión, sustituyéndose la CsA por Tacrolimus.
En mayo de 2007 se detecta en ecografía de rutina una masa sólida en cortical anterior, en zona media superior, de aproximadamente 3 cm de diámetro mayor. El paciente se encuentra asintomático y con función del injerto conservada. Se realiza TC de confirmación, donde se aprecia lesión focal y sólida en zona media superior de la cara anterior del injerto. Tras punción-aspiración que confirma la lesión como carcinoma de células renales, se decide realización de cirugía conservadora de nefronas ante la buena funcionalidad del injerto y las características favorables de la lesión. Bajo isquemia fría y con control ecográfico intraoperatorio, se realiza nefrectomía parcial con abordaje intracapsular, enviándose lecho tumoral para análisis patológico intraoperatorio que confirma la negatividad de los márgenes quirúrgicos. El resultado definitivo del análisis confirmó un carcinoma de células renales estadio pT1 G1, extirpado en su totalidad.

La evolución del paciente es satisfactoria, presentando una discreta elevación de la creatinina hasta 4,2 mg/dl con recuperación de ésta a los valores basales al quinto día de postoperatorio. Actualmente, tras un seguimiento de 14 meses, el paciente se encuentra asintomático y no existen datos de recidiva tumoral ni metástasis a distancia. La función del injerto se encuentra estable con cifras de creatinina de 2,3 mg/dl. Se mantuvo la inmunosupresión previa con Prednisona y se añadió Sirolimus.
