Paciente de 36 años remitido a nuestro Servicio desde el Servicio de Cirugía al no palpar testículos en bolsa escrotal durante exploración por hernia inguinal izquierda.
Realizamos una exploración física cuidadosa en la que no se palpan testes, por lo que se solicitan las exploraciones complementarias pertinentes.
La ecografía, TAC y RMN nos permiten identificar ambos testes en conducto inguinal sin objetivarse en ellos imágenes sugestivas de tumor.
El seminograma mostraba azoospermia y en el análisis de sangre los valores de testosterona eran de 2,5 ng/ml (2,8-11,5 ng/ml), FSH: 65 U/I y LH: 30U/I. La determinación de los marcadores tumorales beta-HCG y alfa-fetoproteina fue negativa.
Se decidió realizar orquidopexia y biopsia testicular bilateral. La biopsia del testículo derecho nos fue informada como tumor de células de Leydig, motivo por el cual se procedió a realizar orquiectomía inguinal derecha. El aspecto macroscópico de la pieza mostraba un parénquima testicular con coloración algo más oscura de lo normal, ligera apariencia micronodular y estrías fibrosas en su superficie. Histológicamente correspondía a un tumor de células de Leydig que ocupaba todo el testículo, conductos espermáticos entre las masas tumorales que mostraban atrofia completa. No existía invasión de la albugínea ni de estructuras extratesticulares, escasas atipias celulares y mitosis casi ausentes.
La biopsia del testículo izquierdo no presentaba alteraciones.
Al mes del tratamiento quirúrgico, se inició tratamiento sustitutivo con Testosterona depot. La radiografía de tórax y la TAC abdominopelviana eran normales.
Los controles analíticos y por imagen fueron normales hasta 30 meses después de la orquiectomía, momento en el que se detectaron varias lesiones hipodensas hepáticas en ecografía y TAC que tras la realización de RMN fueron informadas como metástasis.
El paciente fue remitido al Servicio de Oncología y se le instauró tratamiento con poliquimioterapia con Bleomicina, Etopósido y Cisplatino (B.E.P.). Se le administraron cuatro ciclos, con buena tolerancia y con desaparición de las lesiones hepáticas tras el segundo ciclo.
A los 12 años de la intervención el paciente se encuentra asintomático, incorporado a la vida laboral, con buena androgenización tras tratamiento sustitutivo, con un índice de Karnofski de 100%, marcadores tumorales negativos y ausencia de metástasis en los estudios radiológicos.
