Anamnesis
Varón de 36 años con antecedente de alergia al contraste yodado, hepatitis B diagnosticada un año antes y tratada con interferón y fiebre tifoidea 6 años atrás. Acude a Urgencias en febrero de 1997 por clínica de un mes de evolución de dolor predominantemente nocturno y cojera en el miembro inferior izquierdo (MII). Al interrogar al paciente, este presentó 7 años atrás un dolor agudo en la rodilla izquierda sin repercusión funcional, que fue diagnosticado de "tumoración previsiblemente benigna", recomendando biopsia (que no se realizó). El paciente es hospitalizado por el motivo de consulta actual para completar el estudio.

Exploración física
ECOG 1, buen estado general, no pérdida de peso ni anorexia. A la exploración se objetivó una tumefacción dolorosa en la extremidad distal del fémur izquierdo. En la auscultación cardiopulmonar no se objetivaron hallazgos patológicos.

Pruebas complementarias
» Se realiza una radiografía de fémur izquierdo, en la que se observa una tumoración yuxtaarticular en la metáfisis distal.
» Esta imagen se confirma en una resonancia magnética (RM), en la que además se aprecia afectación cortical e infiltración medular.

Diagnóstico
Se procede entonces a realizar biopsia de la lesión bajo control con ecografía, con resultado anatomopatológico compatible con osteosarcoma parostal en el tercio distal del fémur izquierdo. Como estudio de extensión, se solicita gammagrafía ósea, en la que no se objetivan otros focos de captación además del existente en el fémur, así como radiografía y tomografía computarizada (TC) de tórax, que no evidencian hallazgos patológicos. Se extrae también analítica, con hemograma, bioquímica y coagulación normales.


Tratamiento
En abril de 1997 se realiza resección tumoral con márgenes quirúrgicos libres y reconstrucción con injerto de banco de hueso, así como prótesis con articulación de rodilla. Dado que la afectación era local y no existía evidencia de lesiones a otros niveles (estudio de extensión negativo), se dio de alta al paciente con seguimiento ambulatorio.

Evolución
El paciente permaneció asintomático y con buena movilidad del miembro inferior izquierdo tras la intervención. Siguió revisiones anuales con Traumatología, evidenciándose en la radiografía de fémur de febrero de 2009 una imagen calcificada en la zona del injerto, por lo que se amplió el estudio con TC, que confirmó la presencia de una masa calcificada a nivel del aloinjerto que englobaba la arteria femoropoplítea, procediéndose entonces a la biopsia de la lesión. El informe anatomopatológico confirmó la sospecha de recidiva tumoral de osteosarcoma paraostal sobre injerto, por lo que en mayo de 2009 se retiró dicho injerto y se realizó exéresis de la masa (con márgenes quirúrgicos libres), junto con reconstrucción con nueva prótesis femorotibial (sin nuevo injerto óseo), así como by-pass femoropoplíteo. El estudio de extensión (TC de tórax y gammagrafía ósea) resultó de nuevo negativo, por lo que se dio de alta al paciente para continuar seguimiento de forma ambulatoria.

El paciente evolucionó favorablemente hasta octubre de 2010, momento en el cual se evidenció un nuevo nódulo calcificado de partes blandas en la radiografía de fémur de control. Se amplió el estudio con una TC del muslo izquierdo, que confirmó un nódulo de 3 x 2 x 5 (T x AP x L), junto con micronódulos satélites múltiples en el tercio distal del fémur (zona posterointerna), en contacto con la prótesis. Se procedió a tomar biopsia del nódulo de mayor tamaño, cuyo resultado anatomopatológico fue compatible con recidiva de osteosarcoma paraostal. Como estudio de extensión se solicitó una RM de muslo y pelvis, en la que no se evidenció recidiva, y una PET-TC, en el que se observaron focos hipermetabólicos en los nódulos femorales visualizados previamente, sin evidencia de enfermedad en otras localizaciones. Se presentó el caso ante el comité de tumores, optando (de acuerdo con el paciente en febrero de 2011), por la amputación por tercio medio del muslo izquierdo (con márgenes quirúrgicos libres).

Tras la amputación, el paciente es derivado al Servicio de Oncología Médica para seguimiento conjunto. Hasta la actualidad, el paciente sigue sin evidencia de recaída.
