Anamnesis
Varón de 25 años de edad, sin antecedentes personales ni familiares de interés que acude a consulta de Urgencias en noviembre de 2000 por diplopía y cuadro de cefalea progresiva de 2 semanas de evolución.

Exploración física
Auscultación cardiopulmonar sin hallazgos relevantes. Pares craneales dentro de la normalidad. Leve disminución de fuerza en extremidad inferior derecha de 4/5.

Pruebas complementarias
Se realizó una TC craneal en la que se objetivaba una lesión en región frontal izquierda, cuyo estudio se completó con resonancia magnética (RM) cerebral que informaba de proceso expansivo frontal izquierdo que sobrepasa la línea media y afecta el cuerpo calloso. Presentaba señal heterogénea tanto en T1 como en T2. Todo ello es compatible con un astrocitoma de alto grado de malignidad.

Diagnóstico
Lesión cerebral en región frontal izquierda compatible radiológicamente con astrocitoma de alto grado de malignidad.

Tratamiento
Ante dicho hallazgo, el paciente fue valorado por neurocirugía, decidiéndose intervención quirúrgica con lobectomía frontal izquierda llevada a cabo el día 11/12/2000. Los resultados anatomopatológicos informaban de una tumoración astrocitaria muy heterogénea; la célula predominante era el astrocitoma gemistocítico que a veces formaba áreas microquísticas con vasos de paredes delgadas. En otras zonas, el tumor era muy celular, con áreas de necrosis y presencia de mitosis abundantes, encontrando focalmente algunos vasos glomerulares. Atipia citológica: ++, proliferación vascular: +, mitosis: ++, necrosis: +. En cuanto a la inmunohistoquímica: GFAP: +++, KI67: +++, p53: +++. Fue diagnosticado de glioblastoma multiforme con características de glioblastoma secundario.

Evolución
A las 24 horas de la intervención quirúrgica, el paciente presentó un hematoma epidural que precisó de reintervención urgente, posteriormente pasó en a la UCI dónde permaneció 2 meses debido a una sepsis por neumonía complicada con neumotórax.
El paciente recibió tratamiento complementario con radioterapia (RT) (cobalto) 60 Gy sobre el lecho tumoral y halo de seguridad del 19/03/2001 al 05/05/2001. Durante la radioterapia, el paciente fue ingresado por crisis convulsiva iniciándose tratamiento anticonvulsivante con fenobarbital. El 31/05/2001, cinco meses tras la intervención, se deriva a las consultas de oncología médica para seguimiento. En ese momento, clínicamente resaltaba leve bradipsiquia, pérdida de fuerza en extremidad inferior derecha (3/5) y discreta inestabilidad con la marcha. Como secuela del ingreso prolongado en UCI, presentaba una úlcera en sacro en seguimiento por cirugía plástica. En la RM tras radioterapia se apreciaban cambios posquirúrgicos sin evidencia de recidiva tumoral. Siguió controles.
En la RM de noviembre de 2001 se apreció un nódulo de 2 x 1 cm sugestivo de recidiva. Se comentó el caso en comité de tumores y ante la sospecha de recidiva tumoral se decidió iniciar tratamiento sistémico y revalorar cirugía según evolución debido a las complicaciones de la primera intervención quirúrgica. En diciembre de 2001, inició tratamiento con temozolamida (TMZ) 150-200 mg/m2/24 h durante 5 días seguidos de 23 días de descanso. Recibió 12 ciclos de tratamiento, último en diciembre de 2002. Como toxicidad a TMZ, el paciente relató náuseas G1-2. Durante el tratamiento con TMZ, se apreciaron leves cambios sobre la imagen de recidiva, pero en la RM realizada al finalizar el tratamiento con TMZ se informaba de desaparición de dicha imagen, motivo por el cual pasó nuevamente a revisiones que ha mantenido hasta la actualidad. Dada la evolución inusual de este tumor en 2012 se realizó una revisión de la anatomía patológica, confirmándose que nos encontrábamos ante un GB con componente de oligodendroglioma.
El paciente se ha mantenido durante todos estos años en revisiones con buen estado general. Mantiene vida activa, trabaja y contrajo matrimonio, aunque no ha tenido descendencia.
En marzo de 2018, encontrándose el paciente asintomático, se detecta en la RM de control un pequeño foco de realce con contraste entre el opérculo frontal y la ínsula izquierdos no presente en los estudios previos, por lo que parece corresponder a progresión de la enfermedad. El paciente es nuevamente comentado en comité de tumores confirmándose la recidiva tumoral sin posibilidad de abordaje quirúrgico por riesgo de importantes secuelas neurológicas. El servicio de radioterapia ha decidido valorar la posibilidad de radiocirugía, advirtiendo sobre las posibles dificultades de la técnica debido al tratamiento previo recibido en 2000. En este contexto, y dada la buena respuesta obtenida previamente, se ha decidido iniciar tratamiento sistémico con TMZ (150-200 mg/m2/24 h 5 días seguidos de 23 días de descanso) a la espera de la decisión que finalmente se tome.