Paciente de 64 años que acude a urgencias por un cuadro de epigastralgia de inicio súbito de aproximadamente 4 horas de evolución. Presenta sudoración profusa y náuseas asociadas. El paciente niega episodio previo de vómitos, precordalgia, palpitaciones o síndrome febril. Se realiza TC toracoabdominal sin y con contraste intravenoso. Se objetiva un extenso neumomediastino que cranealmente llega hasta los planos blandos cervicales, existiendo gas por delante de los grandes vasos y que predomina en torno al esófago. El esófago se encuentra dilatado y presenta una colección paraesofágica izquierda en tercio medio e inferior.

Los hallazgos radiológicos sugieren perforación esofágica sin poder establecer el nivel mediante esta técnica.
La perforación esofágica continúa siendo un gran desafío. Los procesos esofágicos como cuerpos extraños, traumatismos o perforaciones son patologías que pueden presentar gran urgencia a pesar de que en muchas ocasiones la clínica es inespecífica y pueden simular IAM, disección aórtica o una úlcera péptica perforada. En el caso de la perforación esofágica, los pacientes pueden presentar dolor a nivel torácico o epigástrico, así como disfagia, disnea o hemoptisis. En la exploración, podemos observar enfisema subcutáneo. Debemos estudiar si el paciente presenta una base patológica esofágica (esofagitis, Barret) ya que estas entidades predisponen la ruptura.