Paciente de 95 años, encamado, con cuadro de diarrea de 1 semana de evolución, dolor abdominal y deterioro progresivo. Analítica inicial: 19.000 leucocitos con neutrofilia, PCR:4,2.

Hallazgos iniciales de las pruebas de imagen y diagnóstico de presunción: Ecografía de abdomen: Vesícula a tensión, con barro biliar en su interior y pared discretamente engrosada e hiperémica con edema perivesicular. Impresiona de colecistitis. Se decide tratamiento conservador por su condición basal y 48 horas después presenta un aumento de marcadores inflamatorios sanguíneos. TC de abdomen con contraste: Vesícula biliar distendida con engrosamiento parietal, pero sin observarse signos inflamatorios perivesiculares. En parénquima hepático adyacente se observan imágenes hipodensas polilobuladas y tabicadas, sugestivas de quistes peribiliares agrupados. Se continúa tratamiento conservador. Relectura del caso: TC de abdomen 24 horas después tras empeoramiento clínico: vesícula distendida, engrosamiento de su pared con pérdida de continuidad en región adyacente a las imágenes quísticas que han aumentado de tamaño, con imagen dominante en reloj de arena en el segmento VIII de 3,5 por 5,7cm, y que podrían estar en relación con zonas de abscesos hepáticos como complicación de colecistitis aguda perforada. Se realiza colecistostomía percutánea y drenaje percutáneo de la colección hepática obteniendo en ambos líquido purulento.