Politraumatizado de 39 años por caída de 2 metros. Sin antecedentes reseñables. A la exploración destacaba hipertensión, taquicardia y saturación del 95%, con palpación abdominal peritonítica difusa. Analíticamente, mostraba un patrón de citólisis, acidosis metabólica, hiperamilasemia y anemización.

La laceración pancreática que atraviesa más del 50% del grosor glandular está asociada a rotura del conducto pancreático principal, aumentando la probabilidad cuanto más proximal a la cabeza. La presencia de líquido entre la vena esplénica y el páncreas y líquido peripancreático (seroso o hemático), aumenta la sospecha. En la laparotomía urgente, se evidenció rotura de la cápsula esplénica y sección completa del cuerpo pancreático, con liponecrosis e inflamación de la grasa peripancreática y epiplón. Se realizó pancreatectomía córporo-caudal con esplenectomía. El paciente evolucionó con una pancreatitis postraumática y colecciones organizadas, tratadas con drenajes y antibioterapia.