Varón de 79 años con dolor lumbar bilateral, fiebre, leucocitosis y aumento de PCR. Entre sus antecedentes destaca implantación de endoprótesis por aneurisma aórtico y cistoprostatectomía con derivación tipo Bricker y doble nefrostomía por estenosis uretero-ileal. Hace 48 horas refiere un intento no efectivo de recanalización de la nefrostomía derecha. El diagnóstico inicial fue de sepsis de origen urinario, sin embargo se objetiva una anemia moderada que requiere politransfusión de hemoderivados y deposiciones melénicas. Ante la sospecha de hemorragia digestiva se realiza estudio endoscópico alto, sin encontrar foco de sangrado. La tomografía computarizada multidetector (TCMD) muestra una endofuga junto con una pérdida del plano de separación aorto-duodenal y un moteado gaseoso periprotésico. La conducta quirúrgica fue desestimada a pesar del diagnóstico de fístula aorto-entérica por el compromiso hemodinámico del paciente, falleciendo al día siguiente por un shock hipovolémico.