Se presenta el caso de un paciente varón de 79 años con antecedentes personales de HTA, DM tipo 2 y HBP, que acude a urgencias por intenso dolor abdominal difuso, más intenso en hipogastrio, así como síntomas de irritación del tracto urinario inferior. La analítica mostró un aumento de leucocitos con desviación izquierda, elevación de PC) y piuria en el sedimento urinario. Se realiza TC abdominopélvica sin contraste intravenoso apreciando un engrosamiento de la pared vesical, con abundante cantidad de gas en su luz y en las paredes. No se visualizó gas o cambios inflamatorios a otros niveles del sistema genitorurinario y se descartó existencia de fístulas vesico-intestinales, diagnosticándose de cistitis enfisematosa.