Varón de 66 años, ex-fumador, con antecedentes de hipercolesterolemia, IAM y poliquistosis hepatorrenal. Tras ser encontrado en su domicilio inconsciente y con disminución de fuerza en las 4 extremidades, es trasladado a Urgencias de nuestro hospital, donde se realiza angioTC, en el que se descartó trombosis venosa cerebral y se evidenciaron variantes de la normalidad (agenesia del segmento A1 de la arteria cerebral anterior derecha y una arteria cerebral posterior derecha de origen fetal), diagnosticándose de infarto talámico bilateral por probable oclusión de la arteria de Percheron. Ya ingresado, se realiza RM craneal evidenciándose isquemia aguda en porción declive y paramedial de ambos núcleos talámicos y en tectum mesencefálico izquierdo, con cambios microhemorrágicos en el lado derecho. Por desconocimiento del tiempo de evolución, se decidió no realizar tratamiento fibrinolítico. La evolución posterior fue satisfactoria, con recuperación de la conciencia y la movilidad de las extremidades a los 3 días. Actualmente el paciente presenta como secuelas una parálisis de la mirada vertical y una leve ataxia.