Paciente de 71 años, con antecedente de micosis fungoide en tratamiento, que consulta por dolor abdominal, vómitos y diarrea de una semana de evolución con pérdida ponderal de 10kg. A la exploración se encuentra abdomen distendido, doloroso a la palpación de forma generalizada, de predominio en fosa iliaca derecha, sin signos de irritación peritoneal.

Ante la mala situación clínica del la paciente se decide realizar estudio TC abdominal. En este, identifica un engrosamiento circunferencial de un segmento largo de íleon distal, con dilatación de su luz, asociando extensión al tejido graso mesentérico adyacente. Sigma, íleon terminal y colon descendente aparecen colapsados con las asas de intestino delgado proximales dilatadas. Además, en fosa iliaca derecha, se identifica un conglomerado adenopático de 6 cm en continuidad con la masa descrita. Estos hallazgos son indicativos de obstrucción de intestino delgado a nivel de íleon secundario a crecimiento de masa, de localización pélvica.

Ante el hallazgo de una masa intestinal, por epidemiología, debemos pensar en adenocarcinoma como primera posibilidad. Sin embargo, la forma de presentación en forma de engrosamiento circunferencial, con densidad homogénea y produciendo dilatación de la pared intestinal, son características radiológicas típicas del linfoma intestinal. Asimismo, al contrario que el adenocarcinoma, es frecuente que estas neoplasias cursen con afectación de los ganglios regionales. Si bien es cierto que los linfomas no suelen producir obstrucción hasta estadios avanzados, las características semiológicas descritas, junto con el antecedente de micosis fungoide de la paciente, apoyaban el diagnóstico de linfoma intestinal como primera posibilidad. Posteriormente, el estudio de anatomía patológica confirmó nuestra sospecha.